Voz del sur

Julio Frank Salgado

Políticos con marcha atrás

Durante los últimos siete años, en todos los partidos de la izquierda y la centroizquierda chilenas, incluyendo parlamentarios, hubo acuerdos y algunas gestiones en favor del proyecto común más trascendente que pueden asumir los habitantes de un país: una nueva Constitución vía Asamblea Constituyente. Hoy, ni siquiera hablan de lo que ellos mismos propusieron.

Si la ex “Nueva Mayoría” –ex Concertación, a su vez-, apoyada por la nueva izquierda agrupada en el Frente Amplio, ha promovido con persistencia en general los llamados “temas valóricos” –aborto, transexualidad, eutanasia, matrimonio homosexual-, en materias de mayoría, especialmente el derecho a una Constitución redactada con participación popular directa a través de una Asamblea Constituyente, no ha mostrado igual convicción y proactividad. Pese a que ellos mismos lo plantearon, ahora lo dejan desaparecer de la agenda pública.

Continuos fracasos políticos e incluso electorales, así como retractaciones personales de altos dirigentes, permiten entenderlo.

En reversa

En mayo de 2011, durante el primer gobierno de Sebastián Piñera y en medio de las manifestaciones estudiantiles más masivas desde el término de la dictadura, el XXIX Congreso del Partido Socialista de Chile proclamó la necesidad de una nueva Constitución, “que deberá surgir de una Asamblea Constituyente”, declaraba. Lo reafirmaron personalmente Osvaldo Andrade, diputado y presidente del PS, y Alvaro Elizalde, vicepresidente y actual senador y presidente del partido. Sus aliados de la entonces Concertación les acompañaron en la presentación de sendos proyectos de ley sobre convocatoria a una AC, dos meses después, e instalación de una cuarta urna electoral para el pronunciamiento ciudadano al respecto, en septiembre de 2012, asegurando que interpretaban así el sentir de las movilizaciones sociales.

No continuaron, sin embargo, con la iniciativa. Andrade, incluso, se retractó públicamente en 2014.

DC de siempre

También en septiembre de 2012, los líderes democratacristianos Fuad Chahín y Alberto Undurraga encabezaron el encuentro público “Nueva Constitución y Asamblea Constituyente”, manifestando una posición proclive a una idea de esa naturaleza y enviando un mensaje a su dirigencia, conservadora en este aspecto.

Años más tarde, no obstante, Chahín –actual presidente de su partido- fue uno de los obstáculos de lo proyectado, como miembro de la comisión de Constitución de la Cámara de Diputados. De Undurraga, después ministro de Bachelet, no se supo más en cuanto al tema.

PPD y PRSD

En 2015, el Partido Por la Democracia se sumó a la propuesta de una AC. Carolina Tohá, una de sus connotadas militantes, había adelantado en 2009, como ministra secretaria general de Gobierno, la necesidad de una Asamblea Constituyente en Chile. Pero ni ella ni su partido -presidido hoy por Heraldo Muñoz, ex canciller de Bachelet y ex embajador político ante la ONU y la OEA- volvieron a referirse a lo propuesto.

El ex presidente del Partido Radical Social Demócrata y uno de los dirigentes históricos de la Concertación, Enrique Silva Cimma, fue uno de los grandes promotores de una salida constituyente para lo que ya se consideraba una crisis política. Sus sucesores carecieron de su ímpetu.

PC bacheletista

El Partido Comunista no temió actuar en la clandestinidad durante la dictadura, pero se aburrió de hacerlo al margen del sistema neoliberal subsiguiente y adhirió formalmente a la segunda candidatura presidencial de Bachelet en 2013. Explicó que ésta encarnaba muchas de sus propuestas históricas y disciplinadamente, como es su costumbre, apoyó los proyectos de la gobernante.

El mayor de éstos, sin embargo, consistió en un “proceso constituyente” hechizo, no vinculante, dirigido por el gobierno y rechazado de antemano por la derecha.

Bancada “transversal

En junio de 2014, en pleno gobierno de la “Nueva Mayoría”, se constituyó la llamada “Bancada Transversal de Parlamentarios por la Asamblea Constituyente para un Nuevo Chile”, compuesta por diputados tanto del oficialismo como independientes adscritos después al Frente Amplio.

En abril de 2015, más de 50 diputados –de un total de 120- presentaron un proyecto de ley para convocar a un plebiscito sobre Asamblea Constituyente, que terminó, como los ya citados, en el dormitorio del Congreso, pese a que una de sus promotoras, la diputada socialista Maya Fernández, asumió la presidencia de la Cámara Baja el presente año.

FA: Rápido aprendizaje

Disidente en general de la alicaída centroizquierda, el llamado Frente Amplio –igual que la coalición progresista uruguaya- participó por primera vez en una elección presidencial en 2017 haciendo suyas, entre otras, dos grandes y ambiciosas propuestas políticas: Asamblea Constituyente para una nueva Constitución y “No más AFP”, es decir, el reemplazo del actual sistema de previsión social de carácter privado por uno solidario. Pese a su sorprendente apoyo electoral -20 por ciento de los votos-, sus jóvenes dirigentes optaron por llamar a votar en la segunda vuelta por el candidato bacheletista (Alejandro Guillier)… y perdieron.

Hoy han retenido esos grandes temas, admitiendo la derrota, y algunos de sus líderes han manifestado ya la conveniencia de “dialogar”.

Demasía

Con tal fragilidad de convicciones en quienes deben conducir un país, es demasiado pedir que una campaña tan exigente como la de una Asamblea Constituyente sea encabezada por quienes deben ser conducidos. Pese a esfuerzos loables en tal sentido, la acomodaticia actitud política obligó a éstos a actuar cuesta arriba. El coordinador de un movimiento ciudadano, Gustavo Ruz, intentó ser candidato presidencial en 2013, pero careció de los recursos necesarios y no pudo reunir las firmas requeridas. Y una campaña que pareció exitosa,
“Marca tu voto”, terminó quedándose en el bacheletismo y su dudoso y afortunadamente estancado “proceso constituyente”.

Julio Frank Salgado

Autor

Julio Frank Salgado

Periodista y bloguero chileno. Año XV

Recibe nuestras noticias en tu correo

Julio Frank Salgado

Periodista y bloguero chileno.
Año XV

Lo más leído