Voz del sur

Julio Frank Salgado

Chile visto y vivido por un argentino

Una conmemoración “alternativa” para una gran efeméride nacional hoy con aires más privados que compartidos.

Un país en suspensión recibe a este nuevo aniversario de la Independencia nacional chilena, producto de ¡una semana! de masivo, oficialmente extendido y muy acomodable feriado de Fiestas Patrias.

La noticia más destacada por los medios de comunicación tradicionales y no tanto ha sido, como en los repetidos “fines de semana largos”, el proporcionalmente monumental desplazamiento de viajeros en automóvil o buses hacia distintos puntos del territorio. Más bien, el comportamiento del flujo vehicular en sí, porque adónde y con qué planes específicos se viaja no importa mucho, es asunto de cada uno.

Lo que se respira, por lo tanto, es un aire más de festejo familiar que de celebración patriótica. Las reflexiones y debates históricos, políticos y culturales sobreviven principalmente gracias a la actividad profesional y académica. Las actitudes colectivas, la disposición a involucrarse con otros aunque fuera imaginariamente a través del tiempo o de comprometerse públicamente con determinados líderes, sucesos y circunstancias de la historia de Chile, en especial la reciente, han derivado en algo improductivo e incluso peligroso para la prosperidad materialista que exige la sociedad –o antisociedad- de consumo, desarrollada disciplinadamente por los herederos de un golpe de estado que cambió radicalmente el país.

Es así que un comunicador social que desea abordar esta materia como un insumo útil y relativamente productivo debe maquillar y adornar su mensaje para presentarlo con una forma aceptable por una audiencia impulsada hacia la farándula y el consumismo. La mejor, quizá, es el arte. El humorismo o la comedia, en este caso.

Un comediante argentino se paseó en 2019 por el escenario del Festival de Viña del Mar, el espectáculo artístico-televisivo de mayor arrastre nacional después de la Teletón, parodiando libremente escenas y personajes del rostro B de los chilenos de hoy habitualmente rehuidos como tema comunitario. Junto con emplear expresiones que aquí aún se consideran groseras y algunas ridiculizaciones irritantes en otro ambiente, recreó situaciones puntuales no muy gratas para la diversión popular, como el sobreendeudamiento compulsivo, la recurrente corrupción (“robo”) de alto nivel, las vejaciones en lugares de uso público y la frecuente banalidad en las llamadas “redes sociales”. Parodió también la inmigración no planificada, la frivolidad, las manías y otras averías sociales de esta parte de mundo. Le celebraron, sin embargo, todo, generalmente con estruendosas carcajadas, las que, sintomáticamente, bajaron de volumen cuando habló de “comprar huevadas”, lo mismo que el abucheo cuando aludió a la corruptela en el empresariado…

En fin, un recuerdo en este nuevo 18 de septiembre de la actuación de Jorge Alís, actor argentino radicado en Chile hace más de 20 años, el 28 de febrero de 2019 en el Festival de Viña del Mar.

J.F.S.

Autor

Julio Frank Salgado

Periodista y bloguero chileno. Año XV

Recibe nuestras noticias en tu correo

Julio Frank Salgado

Periodista y bloguero chileno.
Año XV

Lo más leído