Voz del sur

Julio Frank Salgado

Nuevo intento de crear seguridad social en Chile

Senadores de oposición presentaron un nuevo cambio a la Constitución vigente, afirmando que el actual sistema previsional individual “es la negación de la seguridad social” y se requiere uno colectivo y de cobertura universal.

Nuevo intento de crear seguridad social en Chile
Proyecto de reforma constitucional en trámite en el Senado chileno- camara.cl

La Constitución deberá consagrar “el derecho a la seguridad social, garantizado y protegido por el Estado”, así como el derecho de todas las personas “a una pensión que garantice su bienestar y cubra sus necesidades básicas”.

Así lo sostiene el proyecto de reforma constitucional que sustituye el numeral 18 del artículo 19, sobre derechos y deberes constitucionales, de la actual Carta Fundamental. Fue ingresado el 30 de septiembre pasado como moción de los senadores opositores Alejandro Guillier, Francisco Huenchumilla, Jaime Quintana y Rabindranath Quinteros, y la senadora Yasna Provoste, y fue despachado a la comisión de Constitución del Senado.

La normativa existente ya establece la seguridad social como un derecho, pero se trata de ahorro individual administrado por empresas privadas y con el Estado en un papel de mero “supervigilante”.

El llamado Sistema de Seguridad Social propuesto consta de un pilar solidario y otro de seguro social, organizándose conforme con los principios de universalidad, suficiencia, equidad de género, eficiencia, participación social y sustentabilidad, señala el texto, que cita la propuesta global “B” de la Comisión Asesora Presidencial del gobierno de Michelle Bachelet (2015). Los patrocinantes agregan que se requiere, además, la creación de una entidad centralizada encargada de la afiliación, recaudación y registro del estado de las cuentas, como también la de un fondo colectivo de pensiones que invierta precisamente en forma colectiva e informada, administre los fondos y pague dichas pensiones.

La iniciativa apunta en similar dirección que otra modificación constitucional presentada hace seis meses y tramitada en el Senado, mientras, en un escenario paralelo, el gobierno y la Cámara Alta intentan negociar, desde posiciones contrapuestas, una reforma que permita aumentar las pensiones en el plazo más breve posible, todo ello inmerso en el ambiente previo al trascendental plebiscito del domingo 25, que podría terminar con la Constitución de Pinochet y abrir paso a la redacción democrática de una nueva Carta.

“Un asunto de democracia”

Entre los fundamentos expuestos, los autores del nuevo proyecto afirman que el actual sistema previsional no garantiza el derecho sustantivo al establecer un simple papel de supervigilancia del Estado. “En definitiva –añaden-, protege al mercado, profundizando la desigualdad económica, territorial y social que existe en el país”.

Insisten en que la capitalización individual no es un sistema de seguridad social, sino de ahorro individual, una “negación de la seguridad social”, puntualizan, pues implica que cada trabajador debe hacer frente individualmente, mediante su propio ahorro, a las contingencias de la vejez y la enfermedad. “Es decir, la pensión de cada persona depende de la capacidad de ahorro de ella, pero la capacidad de ahorro depende en buena parte de condiciones sobre las cuales las y los trabajadores no tienen mayor control, como ha quedado de manifiesto estos meses de pandemia” (como los altibajos bursátiles y cambiarios, cabría agregar).

Advierten, asimismo, que se hace recaer unilateralmente en las mujeres las consecuencias de la maternidad y el cuidado de la familia, desconociéndose completamente su trabajo doméstico y reproductivo.

“Un seguro social supone que todos los miembros de una clase colectivamente contribuyen a crear y mantener un sistema que beneficia a todos los miembros de esa clase. La seguridad social, por eso, se define por la solidaridad, algo que la capitalización individual niega directamente”, enfatizan.

Y sentencian: “En vez de asegurar derechos sociales, la Constitución vigente los deja entregados a la lógica del mercado y a merced de la desigualdad que caracteriza a nuestro país”.

Postulan, por lo tanto, un nuevo sistema de pensiones, sustentado en los principios reconocidos e internacionalmente aceptados de la seguridad social y en el compromiso de una pensión universal accesible a todos, sin distinción, que garantice su bienestar y cubra sus necesidades básicas.

“La seguridad social es una de las condiciones de la ciudadanía, porque el que no recibe una pensión suficiente no puede participar activamente de la vida política, social y cultural. Asegurar el derecho a la seguridad social –concluyen- es asegurar una de las condiciones de la ciudadanía. Es un asunto, entonces, de democracia”.

J.F.S.

Fuente: camara.cl

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Julio Frank Salgado

Periodista y bloguero chileno. Reportero y editor en medios de comunicación escritos, radiales, televisivos y digitales. Autor de "Médicos en la Historia de Chile" (2005) e "Idolos de blanco" (2011). Año XVI en la blogosfera de PD.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Julio Frank Salgado

Periodista y bloguero chileno. Reportero y editor en medios de comunicación escritos, radiales, televisivos y digitales. Autor de "Médicos en la Historia de Chile" (2005) e "Idolos de blanco" (2011). Año XVI en la blogosfera de PD.

Lo más leído