Voz del sur

Julio Frank Salgado

Un año desde el estallido social

Un año se cumple este 18 de octubre del inicio de la revuelta social que cambió el devenir de una historia política que se creía imperturbable e irreversible. Cualquiera fuere el resultado del plebiscito sobre nueva Constitución del domingo 25 –su gran conquista-, el diario vivir de los chilenos, azotado además por las consecuencias de una pandemia, difícilmente volvería atrás.

Para quienes sólo cuentan las acciones vandálicas y destructivas, y califican a sus actores como violentistas, anarquistas y delincuentes comunes que simplemente expresaron odio y desprecio hacia la sociedad y sus compatriotas, se trataría simplemente de un “estallido delictual” y, por lo tanto, habría que aprehender y encerrar a sus autores antes de rescatar al país de la “asonada izquierdista”.

Las primeras conclusiones del fiscal jefe de la Fiscalía Metropolitana Oriente del Ministerio Público, Manuel Guerra, quien investiga los hechos, apuntan en sentido contrario. Sostiene que sus protagonistas provinieron de diversos sectores de la población chilena, como los estudiantes secundarios y universitarios, trabajadores, pobladores, “barras bravas” de instituciones deportivas y también delincuencia, todos los cuales dieron origen, en sus palabras, a “una explosión social de origen múltiple”.

Entrevistado en radio Universo FM el miércoles 14, el persecutor ahondó en el tema explicando que su trabajo no había podido avanzar lo suficiente debido a la “precariedad” de los antecedentes entregados por las autoridades, las que, no obstante, pretendieron demostrar que el 18-O había obedecido a algo organizado y coordinado a nivel superior mediante la intervención extranjera.

Hasta marzo de 2020, 34 personas habían sido reportadas oficialmente como fallecidas, noticia poco motivante para los poderes gubernamental y mediático y que, como otras denuncias, particularmente sobre mutilaciones y tortura, sólo mereció la alarma parlamentaria y de entidades nacionales e internacionales de derechos humanos. En noviembre de 2019, volantes pegoteados en la vía pública -algunos rostros acompañan esta nota- denunciaban crímenes del Estado. Hoy, la aclaración de esas muertes y la correspondiente justicia siguen pendientes.

El costo en vidas e integridad física -exceptuando las de personal uniformado- pareciera no estremecer la sensibilidad oficialista, endurecida por el daño causado a la economía del país, el mobiliario público y la propiedad privada.

J.F.S.

Diversas fuentes

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Julio Frank Salgado

Periodista y bloguero chileno. Reportero y editor en medios de comunicación escritos, radiales, televisivos y digitales. Activista digital por una Constitución democrática para Chile desde 2007. Autor de "Médicos en la Historia de Chile" (2005) e "Idolos de blanco" (2011). Año XVI en la blogosfera de PD.

Julio Frank Salgado

Periodista y bloguero chileno. Reportero y editor en medios de comunicación escritos, radiales, televisivos y digitales. Activista digital por una Constitución democrática para Chile desde 2007. Autor de "Médicos en la Historia de Chile" (2005) e "Idolos de blanco" (2011). Año XVI en la blogosfera de PD.

Lo más leído