Voz del sur

Julio Frank Salgado

Un debate que no quiere quedar fuera de la Constituyente

La libertad de enseñanza y el derecho preferente de los padres a educar a sus hijos fueron marginados de las prioridades de la Convención, pero no están obligados a aceptar esa derrota.

Un debate que no quiere quedar fuera de la Constituyente
Indicación rechazada por el Pleno de la Convención Constitucional. sala.cconstituyente.cl

La Convención Constitucional no tendrá la libertad de enseñanza y el derecho preferente de los padres a educar a sus hijos como una de sus prioridades cuando comience a discutir sobre los derechos fundamentales en una nueva Carta Magna. Así lo determinó el Pleno al rechazar, por 80 votos contra 53 y 17 abstenciones, la indicación de convencionales oficialistas de agregar una letra de tal tenor al reglamento general del órgano, con el fin de mantener lo establecido en la Constitución aún vigente.

Dicho resultado provocó indignación en la derecha y desazón en sectores participantes en el sistema educacional en curso -creado e iniciado en dictadura-, aunque la votación no hiciera más que reiterar una voluntad de cambio en la amplia mayoría constituyente elegida en mayo último.

Muy poco después, el órgano redactor dio a conocer dos comunicaciones que le remitieran entidades de la sociedad civil para darle a conocer su respectiva opinión, deseos y propuestas constitucionales, que sintetizan un debate público contrapuesto, en último término, entre libertad económica y derecho político-social, el que se ha extendido durante décadas, no está cerca de terminar y en los próximos meses alcanzará más bien un punto culminante y posiblemente definitorio.

“Educación libre y diversa”

Es así que más de treinta “Movimientos Ciudadanos por una Educación Libre y Diversa” afirman que ha sido precisamente la libertad de enseñanza, en sus diferentes dimensiones, “la que ha permitido la construcción de una sociedad plural, donde cabemos todos con nuestras diferentes visiones y desarrollo de vida, y que miles de familias vulnerables tengan más opciones que solo la estatal para educar a sus hijos”.

Agregan que muchos apoderados, estudiantes y trabajadores de la educación de colegios públicos, administrados por el Estado y fundaciones, movimientos ciudadanos representantes de organizaciones y ciudadanos en general desean que todos los niños y jóvenes tengan la oportunidad de desarrollarse de acuerdo con sus capacidades, intereses y talentos, y que todas las familias de Chile cuenten con el apoyo y garantías que merecen de parte del Estado.

“Queremos que las familias puedan elegir libremente el proyecto educativo que más las represente y nos unimos para que todos los niños, niñas y adolescentes del país tengan una educación de calidad, libre y diversa sin importar su origen económico”, recalcan.

Recuerdan que la libertad de enseñanza es un derecho consagrado en la actual Constitución Política y forma parte de diferentes tratados internacionales suscritos por Chile, incluyendo el de Derechos Humanos, apuntan.

“Esta libertad es la que ha permitido la existencia del derecho preferente de los padres a educar a sus hijos y que la ciudadanía pueda crear y organizar colegios”, insisten. “Estos derechos son los que reconocen que los padres y apoderados sean quienes eligen el proyecto educativo para sus hijos y no el Estado. Asimismo, estos derechos han permitido la creación de diferentes tipos de proyectos educativos (confesionales, artísticos, musicales, deportivos, entre otros) (sic) que dan libertad para elegir el colegio que mejor se adecue al proyecto familiar y/o competencias que van adquiriendo los hijos al crecer”.

Piden, asimismo, respetar la voluntad ciudadana, “que, en su gran mayoría (82%), está por una educación libre y diversa, donde los padres y apoderados puedan decidir el proyecto educativo para sus hijos y no exista discriminación entre los recursos que el Estado asigna a la educación estatal y los proyectos de la sociedad civil”.

Indican también que las fundaciones educacionales sin fines de lucro representan el 54% de la matrícula en el país y que el 55% de los niños vulnerables estudian en esos establecimientos.

“Queremos una Nueva Constitución que nos represente y nos incluya a todos, permitiéndonos ser libres y apoyarnos mutuamente en nuestra diversidad”, concluyen.

“Papel del Estado debe cambiar”

“Rol del Estado” (2021), de Juan Pablo Alvarez y Alonso Boegeholz (coordinadores), documento de la serie “La Educación que Soñamos”, del Centro de Investigación para la Educación Inclusiva, sostiene en cambio que el papel estatal se ha asentado bajo los principios de la subsidiariedad, “teniendo un rol satelital respecto a la provisión de educación, regulando solo a través de mecanismos de accountability o rendición de cuentas, relegando a la educación pública, así como igualando e incluso privilegiando los mecanismos de regulación hacia privados en desmedro de los establecimientos públicos”.

Recordando las demandas de los movimientos sociales por la educación, sostiene que “el rol del Estado debe cambiar en la Nueva Constitución haciéndose cargo de la educación que se entrega en los establecimientos educacionales públicos del país y permaneciendo no solo (como) un mero espectador que garantiza la oferta educacional o el control/supervisión de la misma”.

Citando a diferentes autores, afirma, por ejemplo, que la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE) terminó por establecer un entramado que consolida mecanismos de mercado en el sistema educativo.

“En la educación chilena se observa que el solo hecho que una escuela o un conjunto de ellas pertenezca a un particular, grupo o corporación de derecho privado -independiente de que reciba aportes financieros del Estado- está asociado a que sus controladores concentren la toma de decisiones (…). De este modo, no se garantiza que la institución se desarrolle desde y hacia propósitos colectivos de la comunidad”, advierte.

Para lograr una educación con objetivos y propósitos de interés colectivo, prosigue el documento, resulta necesario garantizar la existencia de proyectos educativos no excluyentes ni particularistas. “Esto es relevante de cara a la discusión constitucional, dado que la actual Carta Magna ampara dichos proyectos bajo la noción de libertad de enseñanza, entendida como libertad de empresa educacional”.

El Estado, plantea, debe tener un papel preponderante en la educación en conjunto con la sociedad y la familia, correspondiéndole la protección del derecho a la educación a lo largo de toda la vida, con especial énfasis en la educación de todos y todas los niños, niñas y adolescentes, como también de la sociedad.

Le corresponde también, continúan los autores, proveer, priorizar y garantizar la educación pública como un área prioritaria de la política pública, cuya función será indelegable, inexcusable, indeclinable y de máximo interés. Y el Estado será el único responsable de velar por la protección de una educación pública laica, democrática, universal, inclusiva e integradora, gratuita, integral, con perspectiva de género, participativa con las comunidades escolares, intercultural y multicultural.

Añaden que la educación podrá ser entregada en distintas modalidades y el Estado velará por que exista una oferta con pertinencia local de las mismas, que son “científico-humanista, técnico-profesional, artística, especial o diferenciada, aulas hospitalarias, escuelas-cárceles, de adultos, escuelas de reingreso, educación no formal, entre otras”.

J.F.S.

Fuente: sala.cconstituyente.cl

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Autor

Julio Frank Salgado

Periodista y bloguero chileno. Reportero y editor en medios de comunicación escritos, radiales, televisivos y digitales. Activista digital por una Constitución democrática para Chile desde 2007. Autor de "Médicos en la Historia de Chile" (2005) e "Idolos de blanco" (2011). Año XVII en la blogosfera de PD.

Julio Frank Salgado

Periodista y bloguero chileno. Reportero y editor en medios de comunicación escritos, radiales, televisivos y digitales. Activista digital independiente por una Constitución democrática para Chile desde 2007. Autor de "Médicos en la Historia de Chile" (2005) e "Idolos de blanco" (2011). Año XVII en la blogosfera de PD.

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