"Quien no conoce la palabra 'misericordia, es porque nunca la ha vivido" dice en Santa Marta

Francisco: «Los cristianos nunca deben entrar en el chisme o en la lógica de los insultos»

"La única acusación lícita que tenemos los cristianos es acusarnos a nosotros mismos"

Francisco: "Los cristianos nunca deben entrar en el chisme o en la lógica de los insultos"
El Papa, hoy, en Santa Marta Vatican News

Satanás: él es el gran acusador. Y cuando entro en esta lógica de acusar, maldecir, tratar de hacer daño a otro, entro en la lógica del gran acusador que es destructivo

(J. B./Vatican News).- «Los cristianos nunca deben entrar en el chisme o en la lógica de los insultos. Eso sólo nos lleva a la guerra». El Papa Francisco volvió a arremeter en su homilía de Casa Santa Marta contra la tendencia de entrar en el juego «del gran acusador».

Una semana en la que muchos obispos han estado en Roma. En las homilías de su capilla, ha hecho hincapié en que «entre nosotros está Satanás para destruirnos», y hoy, ha invocado a la misericordia y a no acusar a los demás. «La única acusación lícita que tenemos los cristianos es acusarnos a nosotros mismos», dijo.

«Ser cristiano no es fácil», pero hace «feliz», apuntó el Papa, quien dio las características del «estilo cristiano», a través de las Bienaventuranzas o las Obras de Misericordia.

 

 

En especial, Bergoglio se centró en «cuatro detalles para vivir la vida cristiana»: «Ama a tus enemigos, haz el bien a los que te odian, bendice a los que te maldicen, ora por los que te maltratan» . Por eso, Francisco dejó claro que los cristianos nunca deben entrar «en el chisme» o «en la lógica de los insultos», que lo único que genera es «guerra».

Por el contrario, se debe buscar siempre tiempo para «orar por las personas molestas».

«Éste es el estilo cristiano, ésta es la forma de vida cristiana. Pero si no hago estas cuatro cosas: Amar a los enemigos, hacer el bien a los que me odian, bendecir a los que me maldicen y rezar por los que me maltratan, ¿no soy cristiano? Sí, eres cristiano porque has recibido el bautismo, pero no vives como un cristiano. Vives como un pagano, con el espíritu de la mundanalidad».

Es verdad que es más fácil «hablar a las espaldas de los enemigos o de los que son de un partido diferente», pero la lógica cristiana va contracorriente y sigue la «locura de la Cruz». El objetivo final, agrega el Papa Francisco, «es llegar a comportarse como hijos de nuestro Padre».

«Sólo los misericordiosos se parecen a Dios Padre. «Sed misericordiosos, como su Padre es misericordioso». Este es el camino, el camino que va en contra del espíritu del mundo, que piensa lo contrario, que no acusa a los demás. Porque entre nosotros está el gran acusador, el que siempre nos acusa ante Dios, para destruirnos. Satanás: él es el gran acusador. Y cuando entro en esta lógica de acusar, maldecir, tratar de hacer daño a otro, entro en la lógica del gran acusador que es destructivo. Quien no conoce la palabra «misericordia», no la conoce, porque nunca la ha vivido».

La vida, por lo tanto, oscila entre dos invitaciones: la del Padre y la del «gran acusador», «que nos empuja a acusar a los demás, para destruirlos».

«¡Pero es él quien me está destruyendo! Y tú no puedes hacerlo al otro. No puedes entrar en la lógica del acusador. «Pero padre, debo acusar». Sí, acúsate a ti mismo. Te hará bien. La única acusación lícita que tenemos los cristianos es acusarnos a nosotros mismos. Para los otros sólo misericordia, porque somos hijos del Padre que es misericordioso».

 

Autor

Jesús Bastante

Escritor, periodista y maratoniano. Es subdirector de Religión Digital.