El plan de Sánchez, que ejecuta sumiso el PSC y al que se se pliegan -de momento- los separatistas de ERC es investir al socialista Salvador Illa como presidente de la Generalitat de Cataluña el 7 u 8 de agosto de agosto de 2024.
Con ese calendario, lo lógico es que el fugado Puigdemont regrese a España antes: en la primera semana del mes.
Cuando se anuncie la fecha de la consulta a la militancia de ERC para validar el apaño con el PSC, Puigdemont, quien se encuentra en el extranjero, cruzará la frontera para ser detenido con la máxima publicidad posible.
Parece que su objetivo es ser arrestado en medio de un tumulto, idealmente con incidentes que aumenten la cobertura mediática.
En su reciente intervención en el Rosellón francés, Puigdemont llamó a la movilización de su militancia y les pidió estar preparados: «Nos hemos de rearmar».
Para él, es crucial que su regreso y detención sean televisados en directo por TV3.
Su estrategia es que este evento genere una crisis en ERC, que pueda descarrilar la investidura de Illa.
Junts cree que la detención -breve pero televisada- de Puigdemont podría tener un gran impacto emocional en la militancia de ERC y llevar a las bases de ese partido a rechazar el acuerdo con los socialistas, que tienen cerrado ya los dirigentes. Cerrado por simple intereses económico.
Como explica Joan López en El Debate, desde Vilaweb, un medio cercano a las posiciones de Puigdemont, denuncian hay 580 cargos eventuales pendientes de la formalización de este acuerdo entre socialistas y republicanos.
Una de las motivaciones de ERC para formar una tercera edición del tripartito, tras las desastrosas experiencias de 2006 y 2009 que dejaron a la Generalitat al borde de la quiebra, es «colocar a su gente«.
Entre los 580 cargos eventuales del gobierno catalán, 189 son altos cargos, 159 son asesores y 232 dependen de entidades y empresas públicas. De estos, solo 34 ocupaban un cargo en la administración antes de que Pere Aragonés fuera elegido presidente de la Generalitat.
En resumen, ERC ha nombrado a 546 altos cargos desde mayo de 2021.
¿PUIGDEMONT?, SOY PETER. ESTE ES TU PLAN DE VIAJE DE REGRESO "FALCON DE BRUSELAS A BARCELONA, HELICÓPTERO DESDE EL PRAT HASTA LA PLAZA DE SANT JAUME, DISCURSO TELEVISADO POR LA SEXTA, ELS SEGADORS, COCKTAIL ". POR FAVOR, DIME SI TIENES ALGÚN CAPRICHO ADICIONAL. pic.twitter.com/318LVLrd2k
— José Emilio Cervera Cardona (@JosCerve1) October 13, 2023
Durante el acto del cuarto aniversario de Junts, Puigdemont buscó acercarse a la militancia de ERC, sugiriendo que Illa es un socialista «como Borrell» y no como Montilla o Maragall.
En esencia, Puigdemont intenta utilizar su regreso como último recurso para evitar su propia detención.
Su discurso en Amélie-les-Bains-Palalda fue más una advertencia a sus socios, ERC y Sumar, que a Sánchez.
Un posible «Tripartito III» permitiría al PSC y al PSOE gobernar Cataluña, pero podría complicar la gobernabilidad de España debido al fin de la colaboración entre Junts y el PSOE en el Congreso.
Puigdemont exigió la intervención del fiscal general del Estado y pidió la detención del juez Llarena, comparando a los jueces con el general Armada del golpe de estado del 23 de febrero de 1981.
También rechazó toda colaboración con el PP, cerrando la puerta a una posible moción de censura de Alberto Núñez Feijóo apoyada por Junts.
Puigdemont delineó la política futura de Junts, explicando su rechazo al techo de gasto en la última sesión del Congreso:
«No queremos que el dinero que pagamos los catalanes se lo lleven los madrileños».
Su tono se intensificó al hablar del «expolio» que sufren los catalanes debido a los acuerdos entre el PSOE y ERC, llegando a declarar que «España es nuestra cárcel y hay que salir de ella».
En resumen, Puigdemont planea regresar a España en los próximos días en respuesta al pacto ERC-PSC.
Se siente traicionado por Pedro Sánchez y no quiere permanecer en el extranjero indefinidamente.
En Junts confían en que su estancia en la cárcel sea breve y que su sacrificio pueda evitar la consumación del pacto entre socialistas y republicanos.
Incluso si el pacto llega a la votación de investidura en el Parlament, confían en que podría haber alguna deserción dentro de ERC que impida la investidura de Illa en el último momento.
El PSC, ERC y Comunes-Sumar cuentan con una mayoría mínima de 68 escaños sobre 135. Puigdemont ha dejado claro que habrá nuevas elecciones y que hará campaña desde Cataluña.
