Durante 67 días y 67 noches, ondeó en la terraza de Javier Fesser Pérez de Petinto la bandera de Palestina. No era un gesto simbólico sin más, ni una provocación. Era una muestra de solidaridad, de compromiso humano, de denuncia silenciosa pero firme frente al sufrimiento insoportable que vive la población civil en Gaza. Javier Fesser no necesita presentación entre los amantes del cine: ganador
Hace 300 millones de años, los continentes no eran más que un solo cuerpo, un puzle intacto llamado Pangea, rodeado por las aguas de Panthalassa. Aquella geografía sin fronteras ni banderas era la única patria posible: la de la Tierra como hogar indivisible. Luego llegaron los siglos, los hombres, los idiomas, los dioses… y, sobre todo, las líneas divisorias. A cada paso de civilización, un
En nuestra tertulia del Aguado, entre una botella recién escanciada y la mirada espesa del Cantábrico, Pepe Pola —sabio de Asturias y de la sidra— lo dejó caer con una media sonrisa: — Esto es tradición, pero la tradición hay que conservarla evolucionando… Porque con las cenizas no se calienta nadie. Y no se puede vivir abrazado a ellas. Lo dijo con esa calma de los que han vivido mucho
«La ciencia sin religión está coja; la religión sin ciencia está ciega». —Albert Einstein Uno no suele empezar un artículo dándole la razón a Einstein, pero esta vez no hay escapatoria. La frase se coló por la rendija del tiempo y acabó —como un eco indeseado— presidiendo el más insólito de los duelos intelectuales: el del Papa León XIV y el físico Valerio Rossi, celebrado en pleno
La frase de Anson condensa en pocas palabras una verdad incómoda: el problema no es solo el delito, sino la estructura que lo tolera. Cuando los controles fallan o se diluyen, cuando la cercanía al poder se vuelve opaca, el riesgo de desvío es constante. Conocí a Cristóbal Montoro hace años, cuando ambos trabajábamos en la sede madrileña del Banco Atlántico. Él dirigía el Departamento de
Nada más pertinente que esta frase del genial físico para abrir la historia de un ingeniero agrónomo —promoción 112— que se atrevió a desafiar los muros vitivinícolas con corcho, ciencia y coraje. No se engañen: los grandes gestos no siempre llegan envueltos en banderas ni se escriben con letra gótica en las crónicas de la patria. A veces, los héroes llevan botas manchadas de tierra,
Hay niños que se esconden cuando oyen un petardo. En Gaza, se esconden cuando escuchan un dron. No corren por el placer de correr, sino por miedo a morir. Un niño en Gaza no distingue entre jugar a disparar y ver cómo le disparan a su hermana. Hay lugares donde los niños juegan a ser astronautas, médicos o futbolistas. En Gaza, los niños aprenden a no jugar. Aprenden a esconderse. A no llorar
"Morir no es nada; no vivir con dignidad es lo que es terrible." (Victor Hugo) A David Lafoz lo mataron. No con una pistola ni con veneno. Lo mataron como se mata a los valientes incómodos en este país de cobardes bien subvencionados: a multas, a inspecciones, a desprestigios, a portazos, a soledades. Entre las tierras duras y nobles de Aragón se ha apagado un muchacho que, con sólo 27 años, ya