De las quince estrellas, todas con pero, La que más luce en las noches de España, Es el Marlaska, lo que a nadie extraña, Porque, además de estrella, es lucero; Unas veces senda y otras, sendero, Su doble personalidad entraña, Pues la prueba del algodón no engaña, Que les va a cualquier peón caminero, Que hay en el Gobierno, que cace con caña, O pesque mirlos blancos …
No es por el camino que vamos, que no vamos bien; Es, para que nos enteramos, que vamos muy mal; Vuelve otra ves lo que hasta ahora era un edén De paz y concordia, a ser del odio un matorral; Si, señor Sánchez, usted nos lleva con este tren Pendiente abajo y sin frenos, al fuego infernal Del enfrentamiento de una mitad de España Con la otra mitad … La prueba del algodón no engaña: Don la aprobación
Dale a tu cuerpo alegría, Que ella te lo devolverá hecho una mierda, Antes que acabe el día, Tal como nos lo recuerda, Siempre que gobierna España, la Izquierda; Una exclusiva que tiene, Tal y como para quitarse el sombrero, Siempre que en gana les viene, Entre una y otra Montero, Tanto la María Jesús como la Irene; Y cuando sopla este viento, Recio en cualquier otro Ministerio,
El miedo guarda la viña, Como en Política con la propaganda El PSOE presto se apiña Y, como ave de rapiña, Se lanza a la yugular, como Dios manda, ¡Qué coño!, de Feijóo, a ver si la diña; Hay que taponar las grietas Por las que al Sánchez se le escapan los votos, Urdiendo todas las tretas Y haciendo cuantas piruetas Sean necesarias, para que sus devotos No recen a otro santo y él
Aprobados los Presupuestos, sus mentores, Conscientes de que era un peliagudo tema, Se han quitado enseguida de encima el problema, Con música de cornetas y de tambores; En un cerrar y abrir de ojos, sus temores De que el Bando Rojo, al mando de la mema Yolanda Díaz, impusiera su anatema A las armas, se han convertido en albores De un gran año de prosperidad extrema: Los precios
En la Política que hay gente trabajada No hay duda, pero quienes son un monumento Al ocio estable, los hay que ni te cuento, Tantos que se les identifica con una manada, Rumiando a la sombra en una vaguada, Sin que el sudor del trabajo ni un momento Corra por su frente … Sería un evento Durísimo el tener que empuñar la azada Y arar el huerto, expuestos al sol y al viento;
La mesa está servida: Se puede, entre sus ricos manjares, Engullir sin medida, Tanto los costillares De la Díaz, tal que también sus andares; Tanto tiene a Ticio Que agradecerle, que muta en orgía Tan sabroso oficio, Que a tope su alcancía La llena tan feliz alegoría; Tan altruista consigo, En Política es el ejemplo vivo Que eso de dar trigo No es un imperativo Para ser
La Montero, la de Hacienda, que parece, O puede que tenga monos en la cara, Que, con tanto dar saltos, pone más cara La vida, si acaso honra merece, Es que con sus cuentas la pobreza crece, Por más que con sus muecas la enmascara; Verla hablar hasta por los codos es para Mear y no echar gota, aunque le rece Uno a santa Rita o a santa Clara; Tanto con ella la riqueza decrece,
Pregunta al señor Alcalde de Madrid: Salvador Monzó Romero, con DNI. 1.580.101 R, domiciliado en Madrid-Moratalaz, Pico de los Artilleros 100, Bajo C-D, con mi respeto y consideración, le expongo: Al amparo de la Sentencia del T. Constitucional, de 27.10.21, declarando ilegal el IBI, reuniendo todas las condiciones en la misma exigidos para su devolución, concretamente el 17.11.21, elevo ante el
Tampoco es legal llevarse a casa Cada fin de mes una pasta gansa, Solo por dar voces … Mejor mansa Y modosa exponga su escasa Amistad con nuestros euros, pues pasa Todo al revés de lo que en hoy descansa Su teoría … Si usted no se cansa, Como el asno, de dar coces, grasa Mucha, pero sin substancia que amansa Las fieras, ni nuestras hambres atrasa; Siendo usted tal y como
(Del de ayer, repito la primera estrofa por haber sido publicada con un error significativo) En el PSOE la discordia Parece no tener fin; Ahora el Ximo Puig, sin Que tenga misericordia, Ni quitarse el peluquín, Al Sánchez le ha dicho “No ES SÍ”, su no bajar Los impuestos, sin mirar Esta vez, que, si se ofende, Tan solo de él depende … ¡Y pelillos a la mar! El de hoy es el siguiente
En el PSOE la discordia Parece no tener fin Ahora el Ximo Puig, sin Que tenga misericordia, Al Sánchez le ha dicho ¡NO Es SÍ!... ... No es sí el bajar Los impuestos, sin mirar Esta vez que, si se ofende, Eso solo de él depende, Y pelillos a la mar; Donde menos lo esperaba, ¡coño!, ha saltado la liebre, Y como ve que el pesebre De la Moncloa se acaba, Le está subiendo la fiebre, Por si
Hablar bien del Gobierno, ¡Cómo no!, claro que me gustaría; El no mandarlo al cuerno, Hallar tan un solo día Para no hacerlo, no hay tu tía; Hablar del Presidente De algo que le honre y por lo tanto bueno, Es darse de repente, Ni de trigo ni heno, En un campo inmenso lleno de cieno; De ello he dado fe, No en una, en muchas ocasiones; Y, cuando otra se dé, Sin poner condiciones,
No sale de uno y se mete en otro charco, Singladura que empieza, se le hunde el barco; Sea ministro ministra, cuando hablar le toca, No de moscas, de mierda se le llena la boca: Aquí debiera yo aparcar, porque debo ser parco; Pero algo importante debo decir y lo digo: Que el Sánchez tan solo de su verdad es amigo; Y la de los demás, piensa sin odio ni ira, Si para ellos será verdad,
La Yolanda Díaz tan solo es sabia, Porqué “más” sabia que la Irene Montero No puede ser, porque de esta el rasero De inteligencia, por más que le dé rabia, Cernido a conciencia, escasa savia Y abundante hojarasca … Bajo su alero Anida el pájaro, el de mal agüero, Para librarnos de su florida labia; Más que lluvia fina son aguacero, Sus augurios de ancho trasero, Que,
No me puedo creer que la Irene Montero Sea ministra, como una sor, prostituta; De haber alguna que lo discuta, Peor para ella, se le ve el plumero; De altura mental, nivel bajo cero; De moral, como Teresa de Calcuta, Claro que no, como ni puta Idea de caminar por el sendero De la Política … Y tal que la fruta Podrida pudre todas las de granero, Peor que en el de Un, Dos, Tres,
Siempre se ha oído que la gallina vieja A la gente le gusta porque hace buen caldo: En el Gobierno, sin embargo, de ese saldo De una cierta Ministra la gente se queja, Porque, tan solo con olerlo, no le deja Dormir siquiera … Del voto darle el respaldo Al Amo, hay que tener agallas de heraldo, Pues con sus espavientos de muerte, aleja Al más fiel de sus avezados comensales … Cuando
42. ¡LA DUDA OFENDE! (21.09.22) Duerma usted tranquilo, señor Griñán, mantenga su esperanza allende el mar, ya que su indulto lo defiende quien puede mucho más que el Jesús del Gran Poder, y, además, comparte el pan y el vino de su Política ... Vende hasta su honor cuando con ello entiende que a rajatabla se cumple su plan de seguir en la Moncloa ... Por ende, saboreando, día y noche, cuán
Tenemos hoy un País con mucha tela Que cortar, dado, si ponemos los focos, Por ejemplo, en Europa, encontramos pocos; Aquí cualquiera es el maestro Ciruela, Que no sabía escribir, y puso escuela; Gente que no sabe limpiarse los mocos, Y en Política, -una casa de locos-, Le enciende a todos los santos una vela, Y con las manos en la peana, ¡toco Madera!, por si algún
Anda taponando ya todas las grietas, Por las que se le escapa a su Gobierno El agua que le sostiene aún en el Poder; Viendo que se va a hacer puñetas, Cual alma que se hunde en el averno, Sabiendo que solo le queda joder La marrana, sin dejarlo para luego, Saca pecho haciendo valer su ego; Atento a que predicar no es dar trigo, Compra voluntades con nuestro dinero, Para que conviertan
Un Ministro que lo único que hace Es de vez en cuando una frase que llama La atención, y acaba siendo la escama De quien está pez, mejor que trace Una cruz, porque su ¡requiescat in pace! Le está pisando los talones, y clama Al cielo que, además de mesa y cama, Le ponga el amo a su servicio la Race, Para que, más blanco que el algodón en rama, Albo de cuanto con el saber
Ahora andan mezclados los huevos para que cuaje La tortilla del Griñán, llamada “El Indulto”; Si del “Sí” sale con puntilla, como encaje De bolillos, sus adictos le rendirán culto; Pero en los del “No” no habrá nadie que no raje Contra la sentencia, caída como un insulto; Según tema tan arduo les afecte a cada Cual o cuala, claro que será agua pasada, Que no mueve
También a la Calviño igual le dan En sus soflamas Casado que Feijóo; Como su obsesión es el dar el do De pecho, aunque la echen, como a Adán Del Paraíso, mantiene su ademán; Con que su fiel bancada en el rondó De los aplausos, le rinda el ¡chapó! Pactado, siente colmado su afán; Como su amo nunca jamás faltó A su cita con la verdad, ella habló, En la última
No quieres caldo, dos tazas, Cuando ni una siquiera Pide el cuerpo, nadie espera De un Presidente-bocazas, Que endiosándose es la pera, Pues, por si esto fuera poco, No se resiste tampoco, Considerando que es memo, En mandar ahora al Supremo A que se limpie el moco; Su poder no tiene límites: Ahora ha cogido la perra, Convencido que no yerra, Con báculo de Pontífices, De a los vivos darles
“¡Con la acción del Gobierno ir con la frente muy alta!”, Ha arengado el Sánchez con sangre de victoria en vena, Viendo para la derrota lo poco que le falta; Negado a ver que todo lo que ha hecho es de pena, Sigue terco en que su listón nadie lo salta; Oyéndole la gente, se pregunta: ¿Dónde entrena Este ya pronto desahuciado de la Política? … ¡Mejor que de salud mental se busque
De siempre la Ética y la Política Han sido un matrimonio que haya tenido Una vida feliz; si la han mantenido Algún tiempo, ha sido una dicha raquítica; A la paz interior aquella más solícita, Y ésta más propensa al colorido Exterior, cada cual siempre ha barrido La c asa común, filípica tras filípica; Ésta dejándola hecha u ejido Sin árboles para hacer el nido, Y aquella,
Además de Presidente del Gobierno, Que no es moco de pavo, es un ente El Sánchez, desde luego, sorprendente, Que, muy a menudo, nos manda al cuerno De la abundancia con frío de invierno, Para que, cuando le hinques el diente, No tan solo las tripas, también la mente, Nos hiele en nuestro foro interno; Consciente de hallarse en cuarto creciente La luna de su descalabro, ¡coño!, se
Ya lo que nos faltaba por ver y oír: Que la Llop, rindiendo honor a su apellido, Le aullara a Feijóo, con la pretensión Absurda de obligarle a huir, Tras el evidente triunfo obtenido En el Senado frente a un Sánchez remolón, Que en vez de defenderse como el elixir De España, se pasó a Jefe de la Oposición; Que una Ministra de Justicia, en cuyo oficio Debe hacer gala en todo y sobre todo,
Más vale poco y bueno, Oímos, que mucho y malo, Y aún siendo de cantimpalo Este chorizo obsceno, Decimos, por hecho dalo; Y por ello no te duelas, Ni a Dios le enciendas velas, Que es general opinión, Si no mal, sin ton ni son, Que habla más que un sacamuelas; Señor Sánchez: no por mucho Que le de a la sin hueso, Contundente y obseso, Más que con rabia un chucho, Nos las va a dar con
Masoquista el Sánchez desde la cuna, Quien a él le insulta honra merece, Y en tal medida que si acontece Sensu contrario, se siente en la luna De Valencia, sin esperanza alguna De ser agraviado, tal a él le parece; Quien en ello incurra, mejor que le rece A santa Rita y de esta fiebre perruna Le libre, si en esta actitud permanece; Lo que el Sánchez persigue es el “todos
Se le acaba el chollo, señor Sánchez, en presente De indicativo, aunque se refiere a su futuro, Que, tal como pinta, lo tiene crudo y duro, Y, si no se lo cree, pregunte a su gente, Que, según las encuestas, lo ve ya en la pendiente, Mintiendo mucho más que saltos da un canguro, Por donde ya no le vale para su seguro De vida en la Moncloa, aquello de “¡indecente!” Que
Con el Ministro de la Presidencia No quiero tener personalmente Trato alguno; es poco inteligente: Si por algo brilla es por la ausencia Casi absoluta de inteligencia; A mi, toda esta rémora de gente: El corazón helado y el seso caliente Me deja tan sólo con su presencia; Si un Ministro no sabe hincarle el diente A quien le acusa de negligencia, Por no saber cómo a su oponente
Con la música a otra parte, Señor Sánchez, que ya es hora De que de su ego otra aurora Vuelva a darnos el parte, Por lo menos por ahora, Que aunque para ello se presta Con sus compases de fiesta, Si en vez para consuelo Nos suenan más bien a duelo, Déjenos dormir la siesta; Y como en el sueño es libre El seso para sus tretas, El que haga las maletas, Conocido su calibre, Y se vaya
Cunde el pánico en el PSOE por la sangría De votos que sufre, que con sus viejas compresas No para, dada su fecha de caducidad; La escasa sangre que le queda todavía, La usa para, como siempre, nuevas promesas, Que, si no caducadas, de peor calidad; Ven, incluso quienes rebuznan en sus dehesas, Que el remedio es peor que la enfermedad; Ha salido a ganar las próximas elecciones Con
Yo de ella me quitaría Su sucio apellido Lastra, Pues del Sánchez hermanastra, La inmensa porquería Del Psoe con él arrastra; Limpio así de polvo y paja, Lo que a su Partido le encaja, Es el cerrar ya la tienda, Y a la vista de su hacienda, Cuanto antes hacer caja; Con cara más bien de pocos Amigos esta individua, A mentir también asidua, En ello pone los focos, Fija y sin mover
“¿Qué tiene que ocurrir Para que el Pp trabaje para España?”; Tengo la impresión de oír A Cicerón reprimir, Con su “¡Quousque tandem!,” a la alimaña Catilina, hasta ponerlo a parir; ¡Válgame Dios!. ¿La Montero Metida en el mundo de la cultura, Siendo lo suyo el dinero, Con el que ya Zapatero Lo invirtió en el montón de basura Que hoy su Sánchez pone en candelero?;
No quisiera estar en la piel del Sánchez, desde luego; Ni yo, ni nadie. No solo por lo que ha hecho, Está haciendo y hará con sus decretos-leyes; Es porque, reo de su propio cuerpo, tatuado a fuego, De cabeza a pies, con tanto material de deshecho, Ya no lo pueden arrastrar ni sus mulas, ni sus bueyes; Dado además su ademán impasible, con permiso Del gay-saber, más borde que fiel bufón
Dos que duermen en el mismo colchón, -un buen refrán Que acaba-: se levantan de la misma opinión; Y usted, señor Sánchez, que duerme con el tal Rufián Y con el Esteban, -genuino apellido vascón- Díganos con cual de los dos comparte su plan De convertir España, ¡santo cielo!, en un montón De basura, borrando incluso el cartel de S.O.S.: Tal como van las cosas, creo que con ambos dos;
El miedo al fracaso es más que el Muro de Berlín, Que ha levantado el Sánchez con gente de corral; Viendo que su Gobierno está llegando a su fin, Le toca ya la hora de dar el salto mortal; Como cada día está más flaco su rocín, Pues, sin grano, con tanta paja se siente fatal, La está arengando para que, si no a voces, Huya Feijóo, con el rabo entre las piernas, a coces; Es tanta
Encanto a la Portavoz Del Psoe en el Congreso Ciertamente no le falta; Pero si no da una coz Cuando le da a la sin hueso, Claro que se echa en falta; Un repaso a la Historia, Por breve que sea, basta Para ver que esta oratoria Le viene al Psoe de casta; Desde aquel primer “¡estoy De todos nosotros hasta …¡!, Que ha sido su santo y seña, Desde entonces hasta hoy, Se sabe que es
¡SILENCIO A CAL Y CANTO! (25.08.22) Desde la a la Z, Abarca todo el abecedario; De sus duelos atleta, Decir no es necesario Quien desde aquí empieza su calvario; La primera es la A De adalid sin par de la mentira, Convirtiendo en maná De afecto sin ira, De Nerón su cruel y sangrienta lira; Por la mitad la jota Es la letra escogida de jaez En franca bancarrota,
Tal como el papel lo aguanta todo, El tal Sánchez es un extenso valle, O, en caso, una estrecha calle, Tras una tormenta, con tanto lodo, Que cruzar uno u otra, no hay modo; Mas, de su endiosamiento viendo el talle Que ostenta, por más de una bocacalle, O del terreno por algún recodo, Va a ser que alguien, mientras no encalle De su ego el transátlántico, halle En sus bodegas
Como está en todos los guisos, Tal que el perejil, creía Yo, que el que ponía Voz al Gobierno con visos De autenticidad, tenía Que ser ese tal Bolaños, Quien, tras subir los peldaños De su vana verborrea, Del sótano a la azotea, Todavía tiene redaños Para sacarle a Feijóo, Con un ¡toma pan y moja! De desdén, Tarjeta Roja, Para que siga aún, ¡jó! Bailando en la cuerda floja