Lamentablemente tienen los ingleses,
A la hora de entender la Política,
Más responsabilidad y más vergüenza,
Poniéndola en práctica sin hacer eses,
Que nuestros Políticos, -una clínica
De gente desquiciada-, sin que se convenza
Ninguno de ellos que la línea recta,
Para ejercerla, es la más corta y correcta;
Aquí en España, aunque se hunda el barco,
No hay Político que abandone su puesto,
Porque en tierra firme, por no hacer nada
De provecho, el ir de charco en charco,
Lo único que consiguen, por supuesto,
Es perder hasta el derecho de pernada
Ellos, y ellas el de tirarse del moño,
Porque de otro sitio no tienen … ¡coño!;
Visto de qué modo ha cogido el báculo
La de Liz de Inglaterra y con sus bártulos
Se ha ido a casa, no cabe otro cálculo,
Que nuestro Gobierno … ¡es un espectáculo!,
De risa claro, pues desde cualquier ángulo,
La risa va … ¡de entre payasas y gárrulos!.

