De descanso y repaso de la prensa de la semana precedente. Mi señoría no tiene aún hemeroteca propia; se ha contentado con una mini, semanal, que por algo estamos en tiempo de crisis (sí, ya se puede nombrar así) y, por lo que dicen, en un pis pas iniciaremos una etapa de recesión, cuyo final no se prevé (adviertan vuesarcedes que no digo «prevée» como tal vez piensen que sería lo correcto, y como debió creer un ilustrísimo señor que, político él, oocupando a la sazón el puesto de subsecretario del ministerio de Hacienda soltó un “preveyendo” acerca de no sé qué gastos del presupuesto –esto aconteció hace bastantes años, por supuesto en el siglo pasado-; un “preveyendo”, reitero, que no fundió los plomos del tendido eléctrico de milagro. A punto debió estar de quemarse una subestación de Iberdrola, como aconteció antier en el barrio do mi señoría habita o mora, aquí en Madrid. Y es que una cosa es prever y otra proveer-).
Y no se apuren vuesarcedes que apenas ha iniciado mi señoría, su rollo y ya concluye, respetando el día de descanso, con el siguiente pie de una foto de un periódico de ayer, en la que aparecen muy sonrientes don Joaquín Almunia, comisario europeo de Asuntos Económicos y don Jean-Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo. Y dice el anuncio de dicho pie: Reunión del Euro-grupo. (Sí, debe ser la reunión “informal” de Niza). Y como título: “En plena crisis, ¿de que se ríen?”.
Pero es que, para ellos, la cosa, la crisis, el frenazo o la desaceleración de la aceleración desacelerada, igual tiene gracia. ¿O no?
14-09-2008.
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