Reaparece en escena, con frecuente asiduidad, la miembra del Gobierno, ministra ella de Igualdad, y nada del chistecito fácil de que es ministra de “igual da”, porque a juicio de mi señoría, esta moza tan joven y fermosa, Aído (y el apellido se presta también a otro segundo chistecito fácil), no es que “ha ido” a ningún otro lugar, no; no ha vuelto a lo del flamenco de Andalucía / ni a ninguna otra tropelía / de las que allí hacía (¿versos, ripios o simple cacofonía?). Sigue en “la tierra del requiebro y del chotís”, presiente este adalid (adalid de las letras, ¡puñetas!). Por cierto, que se le ocurre a mi señoría que, aprovechando su presunta estancia en los madriles, se podía hacer cargo de la presidencia de un Observatorio para el enaltecimiento del requiebro y del chotís, porque ahora, como en este Gobierno hay miembras multiuso, por ejemplo, una ministra se ocupa del Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, otra que simultanea Educación con Política Social y Deportes, otra la Ciencia e innovación, etc., pues la ministra Aído podía ser, además de ministra de la cosa, es decir, de Igualdad, podía ser Presidenta del Observatorio para el enaltecimiento del requiebro y del chotís, y así igual se le restaba tiempo para que se ralentizase el proyecto de Ley del Aborto y con ello se retrasaría la legalización o la licencia para matar nascituri, si es como se presiente..
Acerca de la moza fermosa para la que mi señoría solicita un cargo más con el generoso incremento salarial que proceda, por supuesto, uno ya ha «colgado» otras chirigotas como “Para que los miembros no agredan a las miembras” , “El ministerio de Igualdad y su teléfono calma-fieras” y “El ministerio de igualdad no es de igual-da”. Con sendos “pinchazos” de sus “ratones” conocerán mis excelentes aportaciones. ¡”Pinchen”, “pinchen”…! ¿O no?
24-09-2008.
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