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Zacarías, lameculos, ¿a qué vienen esos bulos?

Rufino Soriano Tena 10 Nov 2008 - 20:01 CET
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Mi señoría intuye que vuesarced, señor Zacarías, no es un ignaro, sino un coñón, culto “ma no troppo”, que va por la “life” de “persona aduladora y servil”, o sea, de lameculos, con perdón, arrimándose al sol que más calienta, en pro de obtener o impetrar mamandurrias, chollos, enchufes, prebendas, sinecuras adicionales al sueldo que tenga como funcionario, porque su estilo -antójasele a mi señoría– puede ser el de un “homo erectus” que, no teniendo nada que llevarse a la boca, en su no lejana juventud ejerció el susodicho oficio de “persona aduladora y servil” y así logró acceder a la Administración local, autonómica o central, en ese intervalo de “time” que va de la transición a hodierna, en el que hemos pasado de unos 600.000 funcionarios a más de 3.000.000 por obra y gracia de la creación de las Autonomías, cuyas este grafómano, de fama universal (y eso, señor Zacarías, tiene que reconocerlo y…sufrirlo), en buena lógica, no soy partidario. Sí. A más a más, como dicen ustedes, los paletos intelectuales, accedió a ese puestecillo de chupatintas no por oposición, sino entrando por la puerta falsa, que es por do entran las bestias y animales en general, y en su caso, en gracia a su natural “lameculez”, vocablo que se acaba de inventar este escribidor y que desinteresadamente –cobrando lo que proceda- pongo a disposición de la RAE, por si tienen a bien aceptarlo y aun incluirlo en su Diccionario, en cuyo caso aquí está mi señoría para gitanear cuál sea el precio de mi invento, porque aunque el ministro de Asuntos Foráneos de su Gobierno haya dicho que “el arte no tiene precio”, y que “es de necios confundir valor con precio” (cfr. “¡Olé sus atributos masculinos, señor Moratinos!” ), cada quien ha de defender a sus criaturas, y ese “palabro” lo acaba de alumbrar mi señoría y…

Bueno, señor Zacarías, que usted no sabe con quién está hablando y que se va a acordar de mí, cual dizque dijo un preboste máximo del partido al que usted parece pertenecer. Y si esta señoría le habla de aquesta quisa es porque -como mi paisano, el Alcalde de Zalamea, de Calderón de la Barca, ahora del Yate– tiene “por política discreta, jurar con aquel que jura y rezar con aquél que reza«. (Con perdón). ¡Chin pun! ¿O no?

10-11-2008.

Rufino Soriano Tena

Licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad de Granada y Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Comillas (ICADE) de Madrid

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