Mi señoría está triste, ¿qué tendrá mi señoría? Hombre, pues de entrada, mucha pasta. En pocas palabras: nada en la opulencia. El estilo o método utilizado para realizar el deporte en cuestión, o sea, la natación, con perdón, porrompompón (¡dichosa cacofonía…!) es de lo más variopinto (¡pinto pinto, pajarito…!): que si estilo mariposa, que si a braza, que si de espaldas…Mi señoría nada (del verbo nadar) en la opulencia y como le da la real gana en general, porque siendo rico, ¿quién le va a poner óbice, valladar o cortapisa? Lo de la crisis, la recesión, el vertiginoso incremento en el número del parados y toda la fenomenología inherente al caos económico que se avecina, incluida la estanflación y la generosidad presidencial, de cara a las Autonomías, que se intuye que, en un próximo futuro, va a manifestarse en pro de los ciudadanos que habitan, moran, malviven o vegetan en aquéllas (en las autonomías); todo éso –menos la generosidad presidencial, que esa durará cuanto dure la presente legislatura y aun la siguiente, si ha lugar y si el señor Rodríguez tiene a bien presentarse a los próximos comicios-; todo eso, reitero una vez más, va a iniciar el comienzo del acabamiento a finales del año de desgracias de dos mil y nueve. Por el momento. Si hay que retrasar esa fecha, se retrasará lo que haga falta, que para eso estamos. ¿Pasa algo? ¡Ah, vamos…!
Después de lo que acaba de escribir mi señoría, cuyo mensaje no puede ser más claro, más diáfano y más…contundente, sepan los leedores de esta mi “coluna” que mañana, o sea, tomorrow, en spanglish, no se les va a ofrecer una nueva chirigota sino que se va a reproducir la que se les largó hará, tomorrow otra vez, exactamente un año y que , si gustan, pueden ver aqui. Pinchen sin miedo. Es bastante larga, pero ¡qué se le va a hacer! Por su texto, muy extenso como queda dicho, comprobarán vuesarcedes que uno, «uséase» menda, además de un excelente literato es un gran profeta. Muchas gracias y ¡buena suerte! ¿O no?
29-12-2008.
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