(o “Así ya podrá Obama…”).
Hay quienes hablan de cierto parecido entre el todavía Presidente del Gobierno de España, señor Rodríguez, y el flamante Presidente de los EE. UU. of América. La verdad es que a juicio de mi señoría ilustrísima, estos dos «modestos ciudadanos» se parecen el uno al otro como un huevo a una castaña, si bien hay que admitir que el señor Rodríguez ha manifestado públicamente que va a ayudar al gobierno de Obama, don Barack Hussein. Ni que decir tiene que, si éste se ha enterado de la actitud positiva de nuestro prócer -que no lo cree el menda– tiene que estar alegre como unas castañuelas, porque acceder a ser el primer mandatario de los EE. UU. of América, contando con la ayuda del primer mandatario del Gobierno de una nación -“conceto” éste discutible y discutido– como España, la cual es, en estos momentos, líder mundial en creación de paro, en baja productividad laboral, en ausencia total de sindicatos activos, así como “la no hay quien me gane en el planeta tierra” en número de presentaciones de eres empresariales, de destrucción de pequeñas y medianas empresas (“uséase”, de pymes), de despilfarro de fondos públicos en “tuneo” de lujosos vehículos y otros “tuneos” varios, tales como los referentes a despachos oficiales de políticos, tanto de los que se llevan todo lo que pillan como de los que se suben el sueldo hasta cotas que para sí quisieran los controladores aéreos, cuyas remuneraciones apenas se han elevado un trescientos cuarenta y tantos por ciento, en diez cochinos años, de tal forma que sus salarios están sólo entre los 300.000 € (50 millones de pesetas) y los 800.000 € al año (133 millones 108 mil 800 pesetas o pelas)… Claro, cuando el susodicho don Barack Hussein conozca que el todavía primer mandatario de un Gobierno que funciona tan bien, “uséase” tan de p.m., ha manifestado paladinamente que está dispuesto a ayudarle, no digo que se vaya a mear de gusto, porque sería una ordinariez por parte de mi señoría ilustrísima y un imperdonable atrevimiento de este gran autor que le está dando al teclado, al inmiscuirse en temas tan personales como es el funcionamiento mingitorio del obámico mister… Pero lo que sí puede afirmar y afirma mi tan autocitada y repetida señoría ilustrísima es que la ayuda de una potencia así, de un Reino en el que otrora jamás se ponía el sol, aunque a la sazón esté todo en sombras, eso vale un huevo y parte del otro, porque no en vano nuestra patria atraviesa una etapa tan floreciente como ésta que ahora, en el quinto año triunfal del socialismo, estamos disfrutando incluso en Puerto Hurraco, diminuto rincón extremeño, cuyo será toparca, en su día, éste que tanto quiere a vuesarcedes y al que tanto vuesarcedes aman. ¿O no?
22-01-2009.
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