(o “Revoltijo procaz”).
La verdad es que mi señoría ilustrísima tiene mazo de ilusiones sobre la feliz idea que se le ocurrió ayer acerca de la creación de un sindicato, no de trabajadores -como había antes- sino de parados («Unión General de Parados»,´uséase´, una UGP) que es lo que abunda a la sazón. Y se explica, porque lo de la Toparquía de Quesolandia, con su presunta capital en Puerto Hurraco, que este ilustrísimo autor y famosísimo bloguero quería crear no es tarea fácil. Eso de fraccionar cada una de las diecisiete Autonomías existentes en diecisiete Toparquías, de forma que España, en vez de ser Una, Grande y Libre, como en tiempos de la Dictablanda del Generalísimo, o muy General Franco (¡lagarto! ¡lagarto!), fuesen Doscientas ochenta y nueve, Pequeñas y Recatadas parcelas de la Patria, eso puede que el Tribunal Constitucional lo declarase “in”, o sea, que no, porque lo de “in” ya se sabe que puede ser “hacia dentro” o, por el contrario, de un valor negativo, que sería el caso, pues que in-constitucional se tornaría (”tararí que te vi”), y esto hay que explicarlo, que siempre existen leedores cortos de inteligencia y ayunos de formación y los tíos se hacen unos líos… No como vuesarcedes, los listos, que todo lo pillan al vuelo y, por ejemplo, para lo del “in” “hacia dentro” enseguida se les ocurre aquello que dijo el Presidente de las Cortes, señor Bono: lo de insacular. ¿Se acuerdan? Pues eso, meter dentro del saco. Y con esto no se quiere aludir a lo de la Caja Castilla-La Mancha, donde honorables ciudadanos fueron otrora insaculando sus ahorros, y ahora el Banco de España ha tenido que avalar presuntas anomalías en su funcionamiento. Diríase que se trata de una especie de PSA, o sea, no lo que los andrólogos de “paseo”, de universal fama, hemos dado en llamar prostate specific antigen (PSA), sino lo que la gente baja en conocimientos científicosanitarios denomina un por si acaso (PSA).
Y habiéndose metido mi señoría en turbulencias más propias del G 20 que de una chirigota de éstas y pudiendo degenerar esta parleta en proclamas políticamente incorrectas, depongo por el momento mi ilusión por describirles a vuesarcedes mis proyectos sindicales, y a ver si en otra ocasión no me siento tan lenguaraz y puedo largar con más comedimiento. Ya conocen el lema de mi menda: “Calla, que tu silencio es descanso para los demás”. Amén. ¿O no?
3-04-2009.
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