(o “¿Qué opina Rajoy del COI?”).
Decididamente, lo que quiere ser mi señoría ,de mayor, ¿saben vuesarcedes qué es? Pues ser miembro del COI, para poder contribuir, con mi voto, a que la sede de los Juegos Olímpicos del 2016 sea Madrid, y no Río de Janeiro, ni Chicago, ni Tokio. “Madrid, Madrid, Madrid, la tierra del requiebro y del chotís”. ¿Alguna de esas otras ciudades, citadas ut supra, es «tierra del requiebro y del chotís»?, pregunta mi omnisciente señoría. Y eso que no nos metemos en el “vas a ver lo que es canela fina y armar la tremolina»? Pero, ¿saben vuesarcedes lo que ocurre? Pues… que hay gente “pa-to”, y eso es lo que hay que evitar. Porque aquí empezamos, de broma, con lo de la paridad y acabamos teniendo más paro que nadie; se crea un ministerio de Igualdad, e igual da treinta que ochenta; y si la ministra Aído ha ido de viaje no sabe mi señoría adónde, pues ha ido de viaje; y hay gente que cree, por ejemplo, que aquí no hay derecho precisamente por lo de la jurisdicción universal, porque hay jueces que quieren juzgar hasta los delitos cometidos en Honolulú, sin ir más lejos. Y eso que ya lo ha dicho bien claramente el Presidente del Tribunal Supremo (ahí es nada la pomada) y del Consejo General del Poder Judicial, que ha dicho, dice, que “no nos podemos convertir en los gendarmes judiciales del mundo”. Y al decir del mundo se refiere al mundo mundial, no a “El Mundo”, periódico diario que se publica en toda España y parte del extranjero, cuyo director es Pedro J. Ramírez. No: ni muchísimo menos. Él, el Presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial ha dicho lo que mi señoría ha transcrito ut supra -ojo, que ya van dos, y no conviene ser reiterativo con tantos «ut supra»; quizá convenga utilizar otras frases latinas como “in dubio pro reo” o “mater tua mala burra est”, que ésta casi siempre molesta al personal siendo, como es, de lo más inocuo y así, como escribió mi señoría ilustrísima hace unos días en otra cuchufleta memorable de éstas, a la que le otorgué también un escueto título: «De los ´honorables´, los ´magníficos´y las ´mala burra´ de tu madre». «Pinchen«, si gustan.
Y como “oigo, Patria, tu aflicción y escucho el triste concierto” de que pare de escribir porque vuesarcedes ya están ahítos de me leer y algunos –los más enclenques– a punto de alcanzar sus respectivas dosis letales, con lo cual este famosísimo autor estaría practicando una modalidad de «terrorismo internetiano» completamente ilegal, otro día continuaré exponiéndoles por qué (separado) o el porqué (junto) mi señoría, de mayor, lo que quiere ser es miembro del COI, tema éste que es muy interesante, si tienen, como el señor alcalde de Madrid, la “corazonada” del eslogan al uso. ¿O no?
5-05-2009.
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