(o “La solución, el binomio ZP-De la Vega”).
El conocido aunque presunto «acarajamiento severo» de mi señoría aún no le impide ver cómo nuestro suelo patrio (¡ahí va eso!)está afectado de una funesta dolencia que los políticos en el poder han tardado lo suyo, los puñeteros, en reconocerla como tal, y ella es –la dolencia, para que no se confunda con la gripe A– una crisis económica de toma pan y moja, cuando carecemos de chusco, barra u hogaza y aun de salsa do impregnar el sólido ese de que carecemos. De la gripe ya hablaremos en otro momento; ahora vamos con la crisis económica que nos asola, y de ser verdad el panorama que se pintaba en la cuchufleta de ayer, la cosa es gorda.
Que esta crisis, de haber caído en manos de mi señoría a su debido tiempo (“time” se dice en la Pérfida Albión, porrón pon pon) no existiría tan siquiera, porque, como dejó dicho don Alberto Einstein, sabio él donde los hubiera, la ventaja que tienen (bueno, que tenemos) los genios es que nos libramos de los problemas. Él decía: “Los intelectuales resuelven los problemas; los genios los evitan”. Y claro, uno los habría evitado. Pero como acontece que el problema de la crisis nuestra no ha caído ni en manos de intelectuales siquiera, sino de políticos, pues… la ciscamos. Sí, por no decir la cagamos.
De cualquier forma, si se le permite opinar a mi señoría omnisciente, sepan vuesarcedes que todo el problema se resuelve con medidas y con modelos. Si el todavía Presidente del Gobierno de España, señor Rodríguez, sigue tomando medidas a la forma y semejanza que haciéndolo vienen los sastres y sastras del país; y si es verdad -y eslo- que la todavía Vicepresidenta Primera del Gobierno de España, señora Fernández de la Vega, dispone de gran profusión de modelos, aunque sean –como nadie duda que serán- de “alta costura”, podemos estar tutti contenti. Porque con “medidas” de largo de manga, perímetro de pecho o pectoral, tanto de sisa, etc., y la sustitución pertinente del “modelo” económico de la construcción de viviendas, vulgo burbuja inmobiliaria, que está totalmente obsoleto, por uno de los múltiples “modelos” de la “top” costura de la dama citada “ut supra”, crisis resuelta. Con tal, eso sí, de que la masa muscular o corporal del personaje en cuestión rebase el valor 18, que es el tope mínimo que se permite en los desfiles de moda de las modelos y, por ende, lo legal. Porque aquí, todo ha de ser legal.
Ah, y no se olvide que sólo los genios somos modestos. ¿O no?
25-05-2009.
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