(o “Cuando el PIB se trocó en PIBA”).
Como cree mi señoría que decía don Julio Camba: «Hay siglos en que uno no está para nada”, porque anda que…
¡Hombre! ¿Cómo quieren vuesarcedes que mi menda esté optimista, si acabo de ver la prensa y me entero
de que este año tampoco me han dado ni el Premio Mariano de Cavia, ni el Luca de Tena;
de que la de Extremadura no está entre las autonomías privilegiadas como Cata-la-uña y Anda-Lucía;
de que las autonomías votarán hoy el nuevo sistema en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, la que quiera, y los socialistas lo aprobarán, porque es deseo del ministerio de Economía, del que aún hay quien se fía;
de que Rajoy da libertad a sus “barones” (¡tócate los… narices!) para que cojan el dinero del nuevo modelo, aunque les parezca un camelo;
y ya, para colmo, por si los “de que” precedentes no fueran o fuesen, de por sí, de “órdago a la petit”, perciben mis antenas lo que dicho ha la “bien pagá” (sobre todo, si pilla lo del Senado de Valencia) doña Leire Pajín; dicho ha, itero, acerca del sexo del PIB… “El PIB, si me permitís la expresión, el PIB es masculino, claramente masculino; y por tanto el cambio estará en el momento en el que la decisión, las decisiones importantes trascendentales de este país además de las políticas, que son lo mas importantes a mi modo de ver, estén tomadas también por las mujeres”(sic).
¿Va el planeta -porque el cambio conviene que sea planetario, ante la inminente conjunción presidencial de Obama con Rodríguez, o a la vicecontra, Rodríguez con Obama, ambos inclusive y con perdón de los presentes-; va entonces el planeta, inquiere de nuevo mi señoría, hacia la PIBA, o sea, hacia la Producta Interna Bruta Acumulada? Esto sí que es una perla cambiosexista asaz concupiscente e igualitaria… ¿O no?
15-07-2009.
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