A juicio de mi señoría, a los españoles les parece extraño que los gastos de las vacaciones del todavía Presidente del Gobierno de España, señor Rodríguez and family vayan con cargo a los Presupuestos Generales del Estado, siendo así que el resto de los primeros ministros de Europa se pagan de su bolsillo el descanso veraniego. Y uno dice, ¿y qué? ¿Tendríamos vergüenza si permitiéramos o permitiésemos que el citado señor Rodríguez tuviera o tuviese que rascarse el bolsillo para pagar no sólo sus gastos sino los de your family y los de los miembros y «miembras» de su cohorte? ¿Un primer ministro que ha dado a no pocos españoles nada menos que 400 euros; que nos ha regalado una lámpara o bombilla eléctrica “low cost”; que como nos distraigamos, nos va a dar un Ordenador portátil no sé si a todos los jóvenes, a todos los viejos o a ambos inclusive, y lo que te rondaré morena; que está tan pendiente de los deseos de los sindicatos mayoritarios que aún no han abierto la boca para pedir algo, y ya se lo ha concedido; que asimismo, si los empresarios le piden algo les va a decir que “tararí que te vi” o “que verdes las han segado”; que otorga a los bancos no sé cuántos milloncejos de euros para paliar su falta de liquidez; que la solidez de nuestro sistema financiero para sí la querría Quesolandia (capital Puerto Hurraco); que ve brotes verdes y luz al final del túnel; que si estamos tan jodidos con la crisis es porque los EE. UU. están peor; Francia, muy mal; Alemania, suban-estrujen-bajen; Italia, «aberlusconizada»; un primer ministro que subvenciona al cine español con la generosidad que lo hace, para que sus artistas y «artistos», sus «directrices» y directores, sus acomodadoras y acomodadores de sala y sus etcéteras no casquen por inanición y así; que… ¡Ya basta, coño! Que nosotros, por vergüenza torera, no podemos permitir que nuestro Presidente, teniendo el modesto sueldo que tiene, se gaste ni un solo maravedí de su de su presuntamente escuálido patrimonio, que para eso estamos los contribuyentes y… ¡punto pelota!.
¿Que para las obras de mejoras y restauración en las primeras vacaciones del Presidente en la Mareta, se gastó el Patrimonio Nacional 271.000 eurillos de nada (45 millones 90 mil 606 pesetas o pelas de nada)? ¿Que la nómina anual de la vigilancia de la casa es de 120.000 eurillos de nada (casi 20 millones de pesetas o pelas de nada)? ¿Que el coste de la pintura de la cancha de baloncesto ascendiera, en su día, a 9.000 eurillos de nada (1 millón 497 mil 474 pesetas o pelillas de nada)? Bueno, ¿y qué? Un gobernante que trabaja y se desvela como él por sus súbditos se merece eso y más, o sea que… Miren vuesarcedes: hasta “me se” ocurren unos ripios de gran valía literaria, como pueden comprobar, que dicen, dice:
No vamos a darle caña
a todo un buen Presidente
de la gran nación de España,
porque lo diga la gente.
¿Qué tiene que ver el número de parados con el descanso estival del señor Rodríguez? ¡Nada! ¿O no?
3-08-2009.
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