Mi señoría piensa que la llamada “demanda social” se da cuando “to er mundo e bueno” y la gente va y dice que “no queremos ´chorizos´ entre los políticos ora dextrógiros, ora levógiros, ora de ni fu, ni fa hasta que llega el momento de ´trincar´”. ¿Es así?
Bueno, pues debe haber “una gran demanda social” para que se le dé pasta (más cada año, claro), pasta pública, por supuesto, al cine español, porque un titular de cierto periódico digital decía hace poco que “… baja la audiencia, suben las subvenciones”(sic), con lo que trataba de comunicar que, en las salas de cine, “Entre el 1 de enero y el 14 de junio, vieron estrenos nacionales en la gran pantalla un total de 4.876.730 espectadores, lo que supone un 32 % menos que los 7.181.266 que se registraron en el primer semestre del año pasado. De esta forma, la cuota de pantalla del cine español se sitúa en el 9.9% , unos tres puntos por debajo de la que anotó al final del 2.008: un 13,18 %.
Como contraste, las subvenciones del Fondo de Protección a la Cinematografía, que sumará 88 millones de euros para 2009 supone 3 millones más que en 2.008, a pesar de la crisis y de que la ministra de Cultura (o de las Culturas, como ella prefiere decir), doña Ángeles González Sinde, cuando llegó al ministerio dijo que el cine no tendría prioridad en su departamento y que optaría por la austeridad, aunque informa hoy otro periódico virtual, en este caso Libertad digital, que “los datos la desmienten, ya que en lo que va de año ya ha dado las mismas subvenciones que en todo el 2.008, 67,4 millones de euros más otros 10, ya comprometidos.
Mi señoría quiere aclarar que en 2.008 el Fondo de Protección a la Cinematografía ejecutó (?) en subvenciones, 67,7 millones, o sea, que bastante más. ¿Les parece poco a vuesarcedes, nada menos que 0,3 millones. Ya decía el exministro, señor Solbes que no teníamos «interiorizado» el euro…
En efecto, aparte de los 67,4 millones que van dados hogaño, hay comprometidos 9,85 millones en convocatorias que aún no se han resuelto y de las que hablaremos, si ha lugar, en alguna chirigota posterior.
No obstante, cabe decir que 67,4 millones de euros no son más que 11 mil 214 millones 416 mil 400 pesetas; que 67,7 millones de euros equivalen sólo a 11 mil 264 millones 332 mil 200 pesetas; y que 9,85 millones de euros son la fruslería de mil 638 millones 902 mil 100 pesetas. Y mi señoría cree que estas partidas son ridículas. Y vuesarcedes, seguro que también. Y a los millones de parados, sobre todo el millón y pico que, al parecer, no cobran nada por su desempleo, ¿cómo no les iba a satisfacer que se incrementaran o incrementasen sustancialmente esas partidas, aunque fuera o fuese a costa de la asignación económica al seguro del desempleo? No hay que olvidar que se trata de ayudar al cine español, es decir, a nuestro cine. ¿O no?
6-08-2009.
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