(o “En apenas diez años, salimos de la crisis”).
Cada día que pasa encuentra uno más motivos para estar encantado con el Gobierno de España que democráticamente hemos elegido los españoles, Gobierno cuyo todavía es Presidente este joven de Valladolid que casi siempre esta sonriendo y mi señoría casi nunca sabe por qué, pero sus razones tendrá. Lo de la crisis económica, financiera y de todo lo demás, no puede ir mejor, porque ya hay indicios claros de que estamos saliendo de ella, aunque tenemos por delante unos cuantos años (diez o doce se estima)en que seguirá aumentando el paro; el crecimiento del PIB ni se sabe, porque, según la compañera Leire, el ser masculino no le favorece nada, pero bueno, a ver si le hacen una operación de cambio de sexo por cuenta de la Seguridad Social; los impuestos habrá que subirlos y exigirán de los ciudadanos un poquito de sacrificio, pero sólo un poquito, o sea, casi nada; las prestaciones sociales no van a disminuir ni un ápice, o sea, ni una parte pequeñísima, es decir, una nonada; la política de “sólo-dar-y-dar” va a ir “in crescendo”… Por ejemplo, las ayudas españolas a Cuba, capital La Habana, que en el año de gracia de dos mil y siete, de nuestra era, fueron sólo de 17 millones de euros (no llegó siquiera a los 2.900 millones de pesetas), en el año de dos mil y nueve, de la misma era, y no sabe mi señoría si con motivo de la visita de nuestro gran Canciller Moratinos, que no de la república sino de la monarquía española (que es que don Evo se confundió, pobre); si con motivo de esa visita moratiniana se espera que tales ayudas a la susodicha nación (Cuba) sea de 34 millones de euros (tampoco llegan ni a los 5.700 millones de pesetas). La verdad es que algo se ha incrementado la cuantía, pero tratándose de un país que está a punto (¡tararí que te vi!)de ser una democracia, tampoco es tanto.
Y para el próximo ejercicio, la Ley de Presupuestos del Estado, ya en fase de gestación en forma de “Proyecto de”, y que a la sazón ya ha aprobado el Gobierno que todavía preside el señor Rodríguez, y al fin y al cabo es un aprobado por el que sólo se le han tenido que “comprar” los votos al PNV y a CC, porque los socialistas lo han votado todos positivamente, o sea que… Hombre, claro, la derecha cavernícola, la izquierda extrema y otras yerbas políticas dicen que son los peores Presupuestos de nuestra democracia, pero ellos, como los pobrecitos no son del PSOE, ¡qué van a decir! ¿No comprenden vuesarcedes que lo que quieren todos es echar al señor Rodríguez y hacerse ellos con el poder…? Y que lo que menos les importa es el futuro de España. Vamos, que con lo bien que lo está haciendo José Luis, y con la alta calidad –con la excelencia, diría mi señoría– de unos Presupuestos equilibrados, de magnífica factura técnica, generosos con el principio de “solo-dar-y-dar”, que aumentan el déficit a lo bestia, que no perjudican a los administrados –más, eso sí, a ellos, los políticos, pero éstos sufren encantados lo que haya que sufrir por la patria-; que incluyen (los presupuestos) ayudas a necesitados de fuera de nuestro país… Lo que no sabe tampoco mi señoría, ¡que necio soy!, es cuánto se le habrá dado al PNV y a CC, es decir, cuánto nos habrán costado esos votos, pero ¡qué más da! Lo importante es lo importante. “Habemus Presupuestum”. ¿O no?
21-10-2009.
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