(o “Donde las dan, la toman. Y callar es bueno”).
Hace un par de días, Antonio Martín Beaumont colgaba en El Semanal Digital, cuyo es Director, un artículo con el título de “La ´jodía´ salida del 2009, chiste, y pacto del Mayestic según Rajoy”, cuya lectura les recomienda mi señoría porque, como todos sus comentarios, es de un enorme interés. De cualquier forma, dado el presunto carácter humorístico de este blog “Cajón de Sastre”, cuyo mi señoría es autor (y adviertan vuesarcedes que van dos “cuyo” excelentemente utilizados), en esta chirigota uno va a reproducir exclusivamente el chiste, con la venia de su escribidor, y el que quiera conocer el resto, que acuda, «please«, a la fuente citada.
El chiste o chascarrillo no puede ser mejor, y como hay gente zonza, entre los que me cuento, que somos incapaces de reproducir estas gracias sin desgraciarlas, permítanme que utilice ese recurso informático tan útil en estos casos de “copiar” y “pegar”, y aquí “peace” (léase “pis”) y después gloria. Ahí va:
“Barack Obama y José Luis Rodríguez Zapatero son convocados por Dios que les notifica el fin del mundo en apenas dos meses y les pide que lo anuncien a sus respectivas naciones. El presidente de los Estados Unidos convoca a los medios de comunicación y les traslada: «Tengo dos noticias: Una buena y otra mala. La buena es que Dios existe. La mala es que el mundo se acabará dentro de dos meses».
El jefe del Ejecutivo español, por su parte, se presenta en La Moncloa ante la prensa y dice: «Tengo dos buenas noticias. La primera, Dios me ha nombrado su portavoz. La segunda, el paro se acabará en dos meses».. (Fin de la cita).
¿Qué tal? La verdad es que refleja con bastante fidelidad el optimismo antropológico del todavía Presidente del Gobierno de España, señor Rodríguez.
Y a propósito de mandamases y de chistes, a mi señoría le ha venido a la memoria un chascarrillo que ha oído contar desde hace muchos años y del cual han venido siendo interlocutores de Jaimito los distintos políticos que se han sucedido en el poder a lo largo del siglo pasado y lo poco que ha transcurrido de éste. Es muy breve. Se trata de un diálogo entre Jaimito y el prócer que a la sazón ejercía o ejerce (o detentaba o detenta, que no es lo mismo) el poder en cada momento.
Coinciden en una reunión de esas para el diálogo social o tontería semejante el tal Jaimito y el prócer de turno, dueño y señor del país. Y va el prócer y le dice a Jaimito:
-Ah, entonces usted es Jaimito, ese de «los cuentos».
Y Jaimito, con toda rapidez, le responde:
-No, señor. Está usted confundido. Yo soy Jaimito, el de “los chistes”. El de “los cuentos” es usted.
Muy agudo, Jaimito. Y mi señoría, muy discreto y políticamente correcto. ¿O no?
22-12-2009.
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