(o “Pero vestida de ´azul´”).
Menos mal que aquí, hoy, de lo que va a hablar mi señoría no es de ´la´ color sino de la propia tela, porque tela, coloquialmente es dinero. Suelta la tela de una vez. Y en el aspecto cuantitativo, cuando se dice tela marinera se está haciendo referencia a dinero en cantidad. Y en el fondo, esta chirigota va a ser una sabia lección de economía, que uno pretende explicársela a vuesarcedes no ´en dos tardes´, sino en una sola cuchufleta de éstas, o sea, ´más difícil todavía´. Atiendan, pues.
Todos los ciudadanos, aun los más ignaros y/o tontos del lugar estamos de acuerdo en que la victoria que acaba de conseguir España en el Mundial de futbol ha tenido unos efectos no sólo anestesiantes del inaguantable furor político existente, sino como motivo vertebrador de las regiones de nuestro suelo patrio y aun de elementos simbólicos de distintas ideologías, tareas éstas que tanto gobernantes como oposición estaban deteriorando a un ritmo alarmante.
Dicho lo cual, al más simple actor de, si seguimos así, esta inminente tragedia se le ocurre pensar cuán efectivo sería trocar políticos por deportistas. Los primeros, ´at home´, y los futbolistas, al poder. (Bueno, quien dice ´at home´ dice al paro, si no valen para otra cosa, como les ocurrirá a la mayoría; y Casillas y sus muchachos, al Ejecutivo. Pero ya, sin dilación, ¡caramba! Que el tiempo es oro).
Y eso, ¿qué costaría? Pues, en primas, una plantilla de 20 jugadores, a 600.000 €, 12.000.000 €. Esto, si ganan, como ocurrió ayer; si pierden, cuestan menos.
¿Los políticos? Pues este año, por muy mal que lo hagan, que lo están haciendo (cfr. “Sólo un momento, que hay que ver a ´la Roja¨”, entre unos y otros, y los de más acá y los de más allá, etc., unos 80 millones de euros. Más ´lo que pudieran o pudiesen afanar´, que creo que se decía en las Ordenanzas de Carlos III, o sea, lo que insaculen, ´extra lege´, de cohechos, tráfico de influencias, blanqueo de capitales, blanqueo de pueblos, de aldeas, etc. Porque lo oficial, estima mi señoría, que será, como se dice ahora, el chocolate del loro. “La pela no está en el sueldo sino en la corruptela, Manuela”.
Como ´Pesetificador´ Mayor del Reino y considerando que un millardo son “mil millones”, resulta que los jugadores van a tener una prima de 12.000.000 de euros, que equivalen a 2.000.000.000, es decir, 2 millardos de pesetas, mientras que los partidos políticos, con 80.000.000 de euros tendrán 13.310.880.000 pesetas, o sea, 13,3 millardos de pelas, más lo que ´pillen´ de ´presuntas´ eventuales corruptelas. En efecto: los deportistas, mejores y más batatos. ¡Fuera políticos!.
No. Los billones son otra cosa de mayor cuantía todavía. Un billón es “un millón de millones, que se expresa por la unidad seguida de doce ceros” (DRAE dixit). ¿O no?
12-07-2010.
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