(o “Los parados encantados si las deudas se han saldado”).
Mi señoría, desde su ´acarajotamiento´ senil no entiende este titular que leyó ayer en La Razón: “Exteriores concede en diez meses casi 11 millones de euros a Marruecos”. Y el texto comenzaba así: “Exactamente es de 10.707.445 euros la cantidad que el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación ha otorgado a Marruecos en los últimos diez meses”. Y uno, insisto, en su ´acarajotamiento´, se pregunta: Pero eso ¿se lo debíamos? ¿De qué? Igual es deuda contraída en la época de Franco… Por ejemplo, la pasta que devengaron los moros de la escolta que tuvo el entonces Jefe del Estado, que todavía no se les había pagado… De ser así, a mi señoría lo que le preocupa es si ahí, en esa cantidad, está incluido el interés de la deuda, porque desde el año 76 del siglo pasado eso tiene que haber devengado unos intereses que serán la leche, con perdón. Y a ver si por ahorrárnoslos, vamos a quedar como unos tramposos… Esto es un decir, claro, porque a lo mejor son de chilabas que les hayamos comprado recientemente, y entonces lo del interés o rédito no ha lugar. Pero ¿para qué queremos tantas piezas de vestir con capuchas de esas que usan los moros? Bueno, si alguno de vuesarcedes o de los leedores en general de este estupendo blog sabe en concepto de qué le hemos dado al estado alauita esta pasta gansa de 11 millones o, para ser más exactos, 10 millones 707 mil 445 euros, que equivalen a 1 millardo 781 millones 568 mil 943 pesetas, que se lo diga a mi señoría para que mi señoría se lo trasmita a vuesarcedes. Y ya saben: 1 millardo son mil millones, que hay gente que no se entera. Lo confunden con el billón, que es un millón de millones, es decir, mil veces más.
No, más que nada para que se enteren los cuatro millones y medio de parados de en qué se va la pasta y por qué algunos (¿bastantes?) desempleados no pueden cobrar, y de hecho no cobran, según dicen, ni un puto euro. O sea, nada. Y es que si debemos lo que debamos porque hayamos comprado lo que sea, se les cuenta a los susodichos parados ya ´des-subsidiados´ y seguro que ellos no sólo comprenden su situación sino que se quedan tan satisfechos, porque cuando se debe algo, lo primero es pagarlo, aunque uno las pase canutas, por no decir putas, con perdón, y tenga que aminorar su ingesta y la de los miembros y ´miembras´ de su familia a cantidades ´nanométricas´. Pero, ¿y lo tranquilo de conciencia que te quedas habiendo cumplido con tus obligaciones de pago? ¿Y lo plácidamente que se duerme? ¿O no?
22-11-2010.
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