(o “La biografía de doña Bibiana”).
Un ciudadano, que mi señoría creía hasta ahora que era un buen amigo, me ha enviado un e-mail, en el que se reproduce un post -se dice así- que se ha publicado o ´colgado´ en elsemanaldigital.com, que tiene una entradilla, en rojo además, que dice: “Lo comido por lo servido” . Y el artículo se intitula “El puestecito de Aído en la ONU sale por un pico al bolsillo español”. Y ¿qué quieren vuesarcedes que les diga? Para mi que en estos dos sintagmas hay una miaja o migaja de cachondeo, ¿a que sí? Pero es que además, en la primera línea del post en cuestión te suelta el anónimo escribidor que “la propia ex ministra firmó un millonario acuerdo con la ONU y más recientemente Zapatero se aseguró que su chica tendría cargo nuevo prometiendo un esfuerzo económico añadido”. Y mi señoría no sabe de leyes, pero esto es que a uno le huele a cohecho (activo, pasivo o perifrástico), malversación de fondos, tráfico de influencias…, ¡qué sé yo!
En efecto: es que aquí , en el post, hay tela marinera. “Según ABC, de ese importe (será de los 99,5 millones>), 33 millones ya están entregados y desde 2006, el gobierno ha contribuido con un total de 224,5 millones a proyectos de la ONU relacionados con la mujer”. Y mi señoría se pregunta: ¿A proyectos de la ONU relacionados con la mujer? ¿Con la mujer de quién? ¿Pero es que la ONU está casada o al menos tiene compañera sentimental o algún ´apañejo?
En fin, el caso es que la señora o señorita Aído, “la gaditana de 34 años seguirá cobrando religiosamente su sueldo como Secretaria de Estado de Igualdad, el cargo que ostenta en la actualidad, porque su “amiga” y ministra de Sanidad, Leire Pajín, ha rechazado anunciar por el momento sustituto o sustituta: “De momento Bibiana Aído sigue trabajando hasta que detalle cuándo se incorpora a Naciones Unidas. No se preocupen, que se enterarán quién la sustituye”´-sic-. (Fin del post).
Y resulta que este señor que me envía el e-mail de referencia y que uno ya no sabe si es un buen amigo de mi señoría o quiere tomarle el pelo, lo que me sugiere es que, puesto que yo ya he escrito tanto (y tan bien, por cierto) acerca de la señora o señorita Bibiana, podía intentar que cuando ella se vaya a los Nueva Yores o a donde sea, que me den a mi el cargo que ella, a la sazón, ocupa con tanta diligencia y brillantez.
La verdad es que la idea no es mala. A mi me vendría muy bien ese puesto de Secretario de Estado de Igualdad, porque además tengo experiencia, ya que he sido profesor de matemáticas durante cincuenta años, y eso de las ´igualdades´ siempre se me han dado de «bigote de pato viudo». Además, sería una ayudita en lo económico, porque esto de Periodista digital no da para mucho. Sin embargo, a fuer de sincero, a mi señoría lo que le volvería loco es ser el biógrafo de doña Bibiana. Y vuesarcedes saben que, si no bibliografía, ´articulografía´ o, si prefieren, ´chirigotografía´ tengo un montón, y eso es un trabajo que ya está hecho. Y es que el “curriculum” de la joven merece la pena. Por eso, a cualquier escritor le gustaría tocarlo, biográficamente hablando, se entiende. No hay que olvidar que al principio de su vida laboral ella fue, nada más y nada menos que Directora de la Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco; que cursó estudios de ADE en la Universidad Española de Cádiz (España) y en la Inglesa de Northhumbría, ambas inclusive. Y que ésta, esta University que dicen ellos, años después, la ha hecho Doctora Honoris Causa, a sus 34 añitos. ¡Ahí es nada la pomada! Sí, como a don Santiago Carrillo, al que la Universidad Autónoma de Madrid (España) hízole también Doctor Honoris Causa, pero mucho “más mayor”, y claro, es diferent, que dicen en Gibraltar (El Peñón de).
No se puede negar que a mi señoría le hace más ilusión lo de ser el biógrafo de doña Bibiana Aído, aunque tampoco yo le haría ascos a venderle a ella mis derechos de autor y que en lugar de ser biografía fuera o fuese autobiografía. Es decir, que uno actuaría como negro de ella, sin que esto tenga malévolas connotaciones xenófobas. O sea, que constase que lo que había escrito mi señoría no lo había escrito uno, sino que lo había escrito ella, la Doctora Honoris Causa por la University de ese pueblo de la Pérfida Albión.
Y ya, metidos en harina, tampoco me negaría a que de esa biografía ( sin auto o con auto)se hiciera o hiciese un guión y que se rodara o rodase una película que dirigiera o dirigiese don Pedro (en english, Peter) Almodóvar. Previa compensación económica, por supuesto.
Como habrán comprobado vuesarcedes a lo largo de esta parleta, mi señoría, por biografiar a la señora o señorita doña Bibiana, está dispuesto a casi todo. ¿O no?
29-08-2011.
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