(o “Con los consejos del menda, la venta sería tremenda”).
Los coches o se venden o no se venden. En la actualidad se venden pocos, muy pocos. Vuesarcedes, de esto, como de tantas otras cosas, no tienen ni zorra idea. Ni de las estrategias de ventas, ni de técnicas comerciales, ni de marketing, ni de merchandising, ni na de na. Y no es que todos sean tontos de remate, porque decía don José Ortega y Gasset – para los íntimos, Pepe– que “la mayor parte de los hombres tienen una capacidad intelectual muy superior al ejercicio que hacen de ella”, así es que aprovéchenla, ¡coño!
El problema del que se ocupa hoy mi sapientísima señoría es de que no se venden coches, y como este país se vaya “descochificando”, acabaremos yendo de puro tafanario, por no decir de culo. Porque, ¿cómo iba a ir el reciente Presidente del Gobierno, señor Rajoy, del Palacio de la Moncloa al Palacio de las Cortes, eh?¿O a Génova? ¿Cómo? Y esto sólo es un ejemplo, que hay muchos más… No, los obreros que vayan andando a donde tengan que ir. Con no quitarles las ventajas sociales y su trabajo o su paro o lo que tengan… Pero claro, se ha dicho que la caída en picado de nuestra economía nos ha hecho, además de tocar suelo, escarbar en él. Y en ello estamos. Mas ¿quién va a comprar coche mientras escarba en la tierra? Nadie, porque no se puede “estar al caldo y a las tajadas”. Sin embargo, mi señoría ilustrísima ha ideado un procedimiento para vender coches de «toma pan y moja», pero tiene que ser de común acuerdo con alguna compañía telefónica. Mejor que acuerdo sería un contrato sinalagmático. (¡toma allá!). Vuesarced, por muy tonto que sea, y perdone el modo de señalar, le pide a la tal compañía que le instale un teléfono por cuyo uso o utilización ésta factura una cantidad a lo bestia, por minuto, al llamante. Y de esa facturación le da a vuesarced la diferencia entre lo cobrado al primo que llama y lo que de verdad vale la llamada. Luego se va a una emisora de radio o televisión y nos dice a los radiotontos o teletontos que sortea un coche estupendo, de tal marca (de los que se quieren vender, pero esto es secreto), entre los ingenuos que llamen al número de teléfono que vuesarced ha contratado con la compañía en cuestión. Seguro que, en una emisión de una hora, llaman por lo menos 8.000 bobos. A 2 €/llamada, por ejemplo, se recaudan 16.000 €. Si la compañía le cobra 0,20 céntimos/llamada, el coste de la operación será de 1.600 €. Ergo 16.000 – 1.600 = 14.400 €. Si el coche se vende en el mercado por 12.000 € y lo que pilla vuesarced son 14.400 €, el beneficio añadido -porque en los 12.000 ya estaba incluido el beneficio normal– será de 2.400 €, que no está nada mal, si bien se mira. Es decir, cuenta neta: veinticinco mujeres cincuenta… glándulas mamarias, por no decir tetas. ¿O no?
27-04-2012. (S. e.)
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