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El Día de los Abuelos.

Rufino Soriano Tena 26 Jul 2012 - 20:22 CET
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(o «El día de los padres de vuestros padres»).

(Para los nietos: “Déjate de bagatelas / y felicita a la abuela./ Y haz igual con el abuelo, / que lo espera el bribonzuelo”. Ripioteca propia).

Hoy, sépanlo vuesarcedes, es El día de los Abuelos, es decir, nuestro día. De todos los abuelos. O sea, de los padres de vuestros padres, si eres un chaval quien me está leyendo. Sí, haylos abuelos maternos y paternos. Y es que la Iglesia celebra el día de Santa Ana y San Joaquín, padres de la Virgen María. Y el Preboste Máximo de los Mensajeros de la Paz, Padre Ángel García, viene celebrando, desde hace años, el 26 de julio, esta efeméride, con progresivo éxito, gracias a Dios. Mi señoría indudablemente es de los que le siguen y cada año -desde hace cinco o seis- escribe alguna parleta, más o menos rollo, sobre el tema. En esta ocasión, no obstante o sin embargo, ambos inclusive, renuncio a someter a vuesarcedes a la tortura de mi nueva prosa y habrán de contentarse con la vieja. Con la vieja prosa, me refiero, porque hablando de abuelos quizá tengan tendencia a personificar la referencia, y tampoco es eso. Bastante tienen –tenemos- con soportar la actitud de nuestros políticos ante la crisis económica superfragilísticaespialidosa y el paro habido y por haber. Según todos los indicios, los mandantes, que no los mangantes, no tienen ni zorra idea de cómo afrontarla. La vieja crisis. Claro que apenas han pasado ocho meses desde que se fuera o fuese el señor Rodríguez, de infeliz memoria. Ahora creo que está sudando la camiseta en el Consejo de Estado, por España, siempre por España. Hombre, algo cobrará.En efecto, también creo que está en el mismo Consejo la que fuera o fuese Vicepresidenta del Gobierno anterior, aunque ella no sudará la camiseta sino el refajo o lo que suden las damas.

Bueno, a lo nuestro. Vuesarcedes y mi señoría, ambos inclusive, como ya hemos hecho la Declaración de la Renta y hemos pagado lo que nos haya correspondido, es decir, hemos cumplido como contribuyentes imbéciles -etimológicamente hablando, claro-, nos podemos disponer ya a esperar la felicitación de nuestros nietos, a los que uno les diría que necesitamos sus felicitaciones y su cariño, y que éstos han de ser directamente proporcionales al número de años -bueno, de añitos- que tengamos: «A más (añitos), más (felicitaciones y cariño)».

Y mi señoría ya se calla, porque a mí me ocurre con este tema de los abuelos lo que dizque le acontecía a Alfonso Ussía con sus versos en cierto momento(cfr. “La nube”, en VERSOS PROHIBIDOS, Edic. Espasa-Bolsillo, 1ª, pág. 251):

“…Se me ha secado la vaca
y así no puedo seguir.
Para escribir una caca
o una rima currutaca
preferible es no escribir.

Que es empresa baladí
intentar buscar el “sí”
en los terrenos del “no”;
y estoy tan harto de mí
que no me leo ni yo”.

Está claro que hago bien en callarme. No obstante o sin embargo, ambas inclusive, permítanme vuesarcedes que les transcriba, un cántico, El Cántico del Anciano, que no es de mi autoría, pero que no me importaría nada darle mi nombre. Dice así:

El Cántico del Anciano.

-Dichosos los que me miran con simpatía.
-Dichosos los que comprenden mi lento caminar.
-Dichosos los que hablan en voz alta para minimizar mi sordera.
-Dichosos los que estrechan con calor mis manos temblorosas.
-Dichosos los que se interesan por mi lejana juventud.
-Dichosos los que no se cansan de escuchar las historias que con frecuencia repito.
-Dichosos los que comprenden mi falta de cariño.
-Dichosos los que me regalan parte de su tiempo.
-Dichosos los que se acuerdan de mi soledad.
-Dichosos los que me acompañan en el sufrimiento.
-Dichosos los que alegran los últimos días de mi vida.
-Dichosos los que me acompañan en el momento del paso.
Cuando entre en la vida sin fin, me acordaré de ellos ante el Señor Jesús.

¿A que merece la pena que nuestros nietos lean lo dicho? Lo copié, allá por el año 2001, de la revista “Alfa y Omega”, que se distribuía -y aún se distribuye- con el periódico ABC, todos los jueves, y en donde no se decía quién era su autor. Se limitaban a poner escuetamente, a su pie: “Fuente: El Pilar”. Pero eso es como no decir nada.¿O no?

26-07-2012.

P. d. Ésta ha sido ya la tercera edición, corregida y actualizada. ¿Que por qué ´tripito´? Porque uno, aparte de ser viejo y vago, empieza a padecer del lumbago. Por eso, a veces, hago lo que hago.

26-07-2012.

Rufino Soriano Tena

Licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad de Granada y Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Comillas (ICADE) de Madrid

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