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¿Pública o privada? -¡Gracias! -De nada.

Rufino Soriano Tena 10 May 2013 - 20:08 CET
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( o “¿Verde y en botella? ¡Paella!”).

Esto de la enseñanza es una cosa más seria de lo que parece. Y, por supuesto, no se arregla organizando huelgas como la de ayer, aunque digan que estaba integrada, por primera vez en la historia, por alumnos de todos los niveles (desde el elemental hasta el universitario, querido Macario), profesores y padres. Y algunas madres que, dada la igualdad de género, tampoco tenían por qué faltar al evento. Ah, y los sindicatos, ¡cómo no! En este caso, en el caso de los sindicatos (cfr. «Los sin-dicatos no son con-dicatos»), su reducido número de afiliados hace que se defiendan como gatos panza arriba, demostrando que así hacen algo, aunque poquita cosa y de esta forma justifican de alguna manera sus sueldos, el de sus liberados, las subvenciones que reciben y mamandurrias varias, tales como la organización de cursos de formación profesional para integrar a parados en el trabajo, aceptación de EREs y la facturación por asesorías a los trabajadores, víctimas de tales expedientes, etc., etc.

Y mi señoría insiste en que la enseñanza es más seria de lo que parece y que no se arregla con huelgas como la de ayer, por muchos seguidores que hubiera tenido que, además, no fue el caso. Uno, que para su suerte o desgracia ha estado vinculado a la actividad a que nos venimos refiriendo desde su juventud hasta que cumplió sus setenta tacos de edad, ya en el 2007 escribía un post cuyo título es bastante explícito, pues se llamó “La enseñanza, en España, es un asco”. Si vuesarcedes se han molestado en leer esa perla literaria, habrán sabido que el señor Rodríguez, a la sazón o, dicho de otra forma, en aquella época Presidente del Gobierno de España así como Presidente del Consejo de Ministras y Ministros, ambos inclusive, prócer y adalid de la patria, que, por cierto, actualmente está de consejero en el Consejo General del Estado, sudando la camiseta por España, siempre por España, así como la que fuera o fuese su Vicepresidenta, doña María Teresa Fernández de la Vega, que también es consejera del eficacísimo Consejo de Estado que se acaba de citar, y que asimismo estará, de igual modo que don José Luis, sudando las enaguas o la prenda que sea, por España, siempre por España. Y cobrando ambos la ridícula cantidad de unos 82.000 euros/año. No, 82.000 €/año, cada uno. Claro que eso no se puede llamar sueldo, sino mera compensación por gastos, como si de unos becarios se tratara. Es que siendo personajes de tan alto rango… El señor Rodríguez tiene además el Gran Collar de Isabel la Católica, y ella, doña María Teresa, la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden de Carlos III. No, mi señoría no cree que cuando vayan al Consejo de Estado porten siempre estos colgajos y abalorios. Hombre, algún día señalado, que sea fiesta de guardar y eso, a lo mejor.

Bueno, me da la sensación de que me he explayado demasiado en la referencia de estos dos personajes, punteros de la Historia de España, pero es que mi señoría los admira tanto… Es tanto lo que les debemos… Por cierto, que a Cataluña, por lo que tengo oído, ahora dicen que les debemos también un pastón. En fin, vuesarcedes y mi señoría volvamos a la enseñanza Disculpen.

Y conviene que sepan vuesarcedes que el don José Luis Rodríguez, citado ´ut supra´,dijo en su día que ya había rencontrado el culpable de la pobre situación de nuestra educación: son los padres, dixit. Esto quedó escrito, negro sobre blanco, en otra chirigota, cuya es autor mi señoría, que les invito a leer, gratuitamente, en «La enseñanza, en España, es un asco».

Mas para no hacer interminable esta cuchufleta, hay que decir que lo que lamenta mi señoría es no ser el fabricante de las camisetas verdes que llevaban muchos de los manifestantes de ayer. No hace tanto que mi señoría escribió otra bella perla literaria análoga a ésta, titulada “Dinero negro como fruto de camisetas verdes”. Eso si que ha sido un pelotazo o business de categoría. (Atención, señor Montoro, que hay que estar al loro: ¿No habrá que lidiar este toro…, only fiscalmente, por supuesto?).

Y sí, en efecto: la enseñanza aquí es un asco, según todo el mundo mundial, y nos cuesta más que a los finlandeses, que son los que tienen uno de los sistemas educativos más logrados. ¿Qué les parece a vuesarcedes? Y, contra lo que dicen los manifestantes, lo que habría que fomentar es la enseñanza privada, porque es más barata que la pública y, en general, la prefiere la ciudadanía. Una prueba fehaciente de ello es que dizque los hijos de muchos políticos del PSOE y de la izquierda en general, parece ser que optan por los centros privados. Fíjense vuesarcedes: hasta los hijos de don José Blanco, exministro él de Fomento, a la sazón mero diputado, motivo por el que no está imputado, van (o iban) a un colegio no estatal, o séase, privado. Y si el Estado, es decir, nosotros hemos de pagar los costes de la enseñanza que se dé a los españoles, la cosa está clara: la privada nos cuesta menos y la sociedad la prefiere mayoritariamente. Dejemos libertad para que los padres elijan, proporciónenseles cheques escolares a todos los alumnos y cada quién que vaya al tipo de centro que más le plazca. La cosa está clara: verde y en botella, paella.

Y solacémonos, que la vida es bella tanto para ellos como para ellas. Si son políticos, claro. O si fabrican y venden camisetas verdes y recaudan abundante pasta “negra”. Y que,¡vivan las suegras!. ¿O no?

Quizá puedan interesarles «Las reválidas de la Ley Wert» y «Señor Wert, ¿y si imitáramos a los polacos?».

10-05-2013.

Rufino Soriano Tena

Licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad de Granada y Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Comillas (ICADE) de Madrid

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