Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Continúa la huelga, pero, ¿seguimos ignorando ´de qué´?

Rufino Soriano Tena 15 Nov 2013 - 00:16 CET
Archivado en:

(o “¿Piquetes y más piquetes?»).

Esta es la hora (23:05 u 11:05 p. m., que es lo mismo) en que mi señoría sigue instalado en la duda de a qué ámbito laboral pertenece la pertinaz huelga que padecemos en “la cuna del requiebro y del chotís”, como dice la bella canción de don Agustín Lara, que no don Cayo, que éste no creo que se dedique a la música, sino a la política, que es melodía distinta. Y no digo más de él, porque no trascienda la ideología con la que uno simpatiza y que tal vez ésta, la del color político del autor, constituya otra hesitación en la que mi nunca suficientemente alabada señoría esté instalado, con lo cual ya es doble mi incertidumbre: que ni sé “de qué es” la huelga que , a la sazón, padecemos los que hemos la suerte de morar en la tan bella ciudad a que se refería don Agustín en su copla, ni a qué partido político debe uno adscribirse, visto lo visto, dado que los socialistas (o sea, el señor Pérez) acaban de decirle al pueblo soberano que «han vuelto» (¿de dónde y/o de qué?) y que la derecha, o sea, don Mariano sabe adonde va, pero a veces parece que ignora cómo. Esta doble indeterminación lleva de salvohonor o de trasero, por no decir de culo, la mente de quien escribe para vuesarcedes, aunque siempre lo hace, aparte de gratis et amore, con el miedo de que se queden a la luna de Valencia, que es como si no hubieran o hubiesen leído mi parla. Y es que después de haber estudiado a fondo el Informe Pisa, donde se demuestra que la capacidad lectora de los españoles está a muy bajo nivel, ¿qué escritor o escribidor puede entusiasmarse con que vuesarcedes le lean y, lo que es más difícil todavía, se enteren de lo que leído hayan, por muy buena que sea la prosa, como es el caso de mi señoría, de don Miguel de Cervantes, de don Francisco de Quevedo o de cualquier otro autor de análoga categoría? Uno ha de decir, sin embargo o no obstante, que tiene hechos profundos estudios acerca del tema en cuestión, y de todos ellos se deduce, para estas mis parletas en concreto (y lo digo en versos, por si acaso digiérenlo, o lo digieren mejor así):

“Que quien a mí no me lea
con gran deleite y fruición,
si es mujer, será muy fea;
si es hombre será… un felón”.

Esto lo repito con mucha frecuencia y vuesarcedes han de perdonar a mi señoría, porque las cosas son como son, ¡qué caramba! Y ya va siendo hora de que llamemos a las cosas por su nombre.

Tras pedirles que disculpen mi digresión, porque he creído justo, equitativo y saludable hacerla, ya que siempre hay lectores de escaso entendimiento, caletre o mollera (por favor, vuesarced nunca; siempre son otros, ¡por Dios!) que llevan el paso cambiado, retrotraigámonos a mi prístina duda o hesitación (¡cómo le gusta esta palabra a mi señoría…! ¿A que han tenido que buscarla en el DRAE? Como cada quien): “Huelga, ¿de qué?”.

Pues eso, huelga de barrenderos o huelga de recogida de basuras. Defínanse, ¡c…aramba! (Sí, iba a decir lo otro, pero por si hay niños menores de tres añitos). Mi señoría sigue pensando que es imprescindible ese diagnóstico, porque, desde Hipócrates, todos los sabios estamos convencidos de que sin diagnóstico no hay terapia o cura (con perdón, por lo de la ´aconfesionalidad´ constitucional). Y si no hay cura, ¿para qué sirve el Ministerio de Sanidad?

Es que así llegaríamos a un nihilismo que asusta. No habría ni partidos políticos, ni sindicatos, ni fondos de reptiles o réptiles, ni subvenciones para la formación, ni anulaciones de la doctrina Parot, ni TEDH, ni DDT, ni corrupción, ni blanqueo de capitales, ni recortes, ni mordidas, ni Y sin cosas tan fundamentales, ¿qué iba a ser no ya de España como nación y reino, sino de Catalonia, en el caso hipotético de que esta autonomía se hubiera o hubiese transformado ya en nación? Y de Puerto Hurraco, ¿qué iba a ser de Puerto Hurraco, esa toparquía emergente cuya a uno le gustaría ser el proto-toparca?

A pesar de lo dicho, mi señoría sigue con la esperanza de que Tragsa o quien fuera o fuese, transcurridas 48 horas, contadas a partir del instante en que la señora alcaldesa de nuestro consistorio anunció que finalizaría el plazo en que los huelguistas y piquetes podían reincorporarse a su tarea en pro de la asepsia o “ausencia de materia séptica, estado libre de infección” (DRAE dicit); mi señoría, reitero, sigue con la esperanza de que se normalice el cotarro por mor de Tragsa, porque esto ya va siendo una bufa, mofa, befa o más vulgarmente cachondeo, trufado de peligrosidad patológica y pérdida del bienestar que ha de proporcionársele a todo ciudadano honesto como vuesarcedes y mi señoría, según el TEDH. ¿O no?

13-11-2013.

Rufino Soriano Tena

Licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad de Granada y Licenciado en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Comillas (ICADE) de Madrid

Más en Cajón de Sastre

Mobile Version Powered by