En Pontedeume, A/La Coruña, a nadie se le ocurriría aplicarle la Ley de la Memoria Histórica y cambiarle el nombre a la “Plaza del Maestro Álvaro Vázquez Penedo”, cerca del asilo de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, donde falleció quien fue falangista toda su vida.
Don Álvaro le enseñó el Cara al Sol a varias generaciones de escolares, pero también les prestaba libros en español y francés prohibidos por el régimen y la Iglesia.
Y le enseñó a leer a los adultos y a los niños menos dotados o más pobres del pueblo, a los que dedicaba gratuitamente las tardes hasta ponerlos al mejor nivel.
Luego, conseguía becas para hijos de familias azules y rojas por igual –sólo valoraba el talento y el esfuerzo–, tantas, que hubo años en los que Pontedeume tuvo el mayor número de licenciados y maestros por habitante de toda España….
SIGA LEYENDO AQUÍ Y VEA A SALAS
……
Home