Una de las características de los presuntos corruptos es que son accesibles, amables y halagadoramente campechanos, “No me llames don Ignacio, llámame Nacho, amigo Nacho”, decía Ignacio González, presidente de la Comunidad de Madrid entre 2012 y 2015, hoy en prisión provisional por el caso Lezo, uno más de los que carcomen al PP.
Algunos casos de corrupción como este no destruyeron la economía. Sus protagonistas estimulaban la creación de riqueza en lugar de hacerla huir, lo que aprovechaban para enriquecerse entre tanta abundancia.
Bajo el liberalismo económico de Esperanza Aguirre, entre 2003 y 2012 Madrid fue la Comunidad más próspera de España, incluso en los años de la crisis iniciada en 2007-2008 y no concluida aun…
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