Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Sìntomas de vejez

Enrique Arias Vega 21 Mar 2009 - 20:25 CET
Archivado en:

Ya conté en una ocasión el día en que me sentí mayor:

—¿El señor Arias? —inquirió una voz al teléfono.

—Soy yo —contesté ingenuamente.

—¡Ah! Ya… Perdone. Pero usted debe ser su padre. Yo por quien pregunto es por el señor Arias, alguien más joven.

Cuando yo creía haber superado ese trauma hace ya algún tiempo, acabo de recibir otro varapalo del que aún no me he repuesto.

Resulta que soy donante de sangre desde finales de los 70. Cuando el otro día acudí a una nueva extracción, una amable enfermera me dijo, con la mejor de sus sonrisas:

—¡Huy! Usted ya no puede dar sangre, pues pasa de la edad permitida para hacerlo.

Salí del hospital infinitamente más viejo, lo reconozco.
Lo peor es que ya debía estar preparado para esto, puesto que no me han faltado avisos de lo que se avecinaba. El primero de ellos, que los nuevos colegas no me tutean ya como los de antaño: me tratan con la misma distante y desabrida deferencia con la que yo me dirigía antes a los carrozones de mi profesión.

Pero hay otro síntoma más grave, si cabe, que debería haberme prevenido: mi agenda de contactos va adelgazándose día a día a medida que veo los periódicos y leo las esquelas. A veces es un amigo el que me cuenta:

—¿Te acuerdas de Fulano, aquel becario de la redacción al que le tomábamos el pelo? Pues acaba de morirse: me lo dijo su hija, cuando llevaba a sus niños al colegio de mis nietos.

¡Jobar!, suspiro, al reparar en que yo también soy abuelo.
Hecho polvo y en busca de algún lenitivo, me he puesto a bucear por internet.

Gracias a ello, he visto que el escritor Francisco Ayala cumplió este lunes 103 años. También he recordado que el cineasta portugués Manoel Oliveira, centenario él, recibió la Palma de Oro en Cannes el año pasado. Y que el arquitecto creador de Brasilia, Oscar Niemeyer, de 101 tacos, escribió su primera novela hace sólo cuatro años: “Antes no me sentía preparado”, se justificó.

No sé si ustedes se lo creerán o no, pero cuando he cerrado mi ordenador media hora después me he sentido treinta años más joven.

Enrique Arias Vega

Periodista y economista bilbaíno, diplomado en la Universidad de Stanford (USA), lleva escribiendo casi cuarenta años. Sus artículos han aparecido en la mayor parte de los diarios españoles, en la revista italiana Terzo Mondo y en el periódico Noticias del Mundode Nueva York.

Más en A Contracorriente

Mobile Version Powered by