Muchas personas tienen auténtico pavor a hablar en público. Y, sin embargo, es un miedo superable. Para ello hacen falta tres cosas: entrenarse, entrenarse y…¡entrenarse!
El llamado «miedo escénico» es superable. Incluso transformable en justo lo contrario: placer escénico.
¿No han observado que los grandes oradores parecen pasárselo…en grande?
Brindo algunos consejos de oro al amigo lector para pasar del miedo al placer sobre la escena.
1.-Entrénese constantemente en el arte de hablar en público aprovechando toda pequeña oportunidad que ofrece la vida cotidiana.
2.-Hable ante un espejo para analizar la impresión que usted causa.
3.-Vocalice textos con un lápiz en la boca para mejorar la dicción.
4.-Aprenda las técnicas respiratorias básicas para ganar en serenidad y aplomo.
5.-Esfuércese en sonreir aunque no esté contento: acabará estándolo.
6.-Ante medios de comunicación, respete el trabajo de los informadores, conteste pronto y sea claro.
7.-Entrénese en el arte de la concisión.
8.-Prepare muy bien sus intervenciones y en la medida de lo posible no lea sus textos.
9.-Póngase siempre en el lugar de las personas que van a escucharle: el entusiasmo grato llega a todos los corazones.
10.-Convierta el acto de comunicar en un placer: cuanto más lo haga, mejor lo hará. Cuanto mejor lo haga, más lo querrá hacer. El «miedo escénico» se convertirá en «placer escénico».
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