¿Afligido? ¿En duelo? ¿Le toca pagar el segundo plazo de la Declaración de la Renta y no le alcanza? ¿Preso del enésimo embotellamiento urbano?
Tengo el remedio que necesita: una grabación del programa de radio El Vacilón y muy en particular de la historieta “Manolo Cabeza de Huevo”. Reirá hasta herniarse.
He descubierto en la isla caribeña de Aruba, donde paso una semana, un programa de humor descarnado que se emite desde Miami: El Vacilón. La parte estelar consiste en llamadas telefónicas con broma. En el caso de la historia de Manolo le complican la vida al encargado de un bloque de apartamentos que sólo hay una cosa que no soporta: que le llamen Cabeza de Huevo…
La hilaridad que desprenden las sucesivas llamadas de los falsos vecinos desde el locutorio no tiene parangón. Equivalen a una sesión de risioterapia para compartir con la familia o los amigos.
Nunca había reído tanto, yo que no soy dado a la risa abierta y rápida. Pero la grabación que he escuchado en las últimas horas debiera colocarse en la cúspide del humor latino.
El contrapunto negativo es el desvelo ocasionado al mencionado Manolo, que ha pasado a la celebridad por el motivo que menos deseaba: la forma oval de su cabeza. Sorry, mano!
En igual sentido, la simulación de una llamada de Fidel Castro al general Chaves de Venezuela es también un prodigio de humor y causticidad. Incomparable momento cuando los humoristas del programa se quitan la careta y envían publicamente al carajo al controvertido mandamás venezolano.
Lo dicho, amigos, risioterapia pura para remontar en las horas bajas.
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