Desayunar como un Rey. Comer como un príncipe. Cenar como un mendigo.
Este es el sabio consejo en pintoresca frase para una larga vida.
Estoy especialmente de acuerdo con lo de las cenas livianas.
Aquí ayuda magistralmente el refrán del Quijote:
«De buenas cenas, están las sepulturas llenas».
En cuanto al opíparo desayuno, es puro sentido común. Si comenzamos la jornada, hace falta especial energía para el arranque y la puesta en órbita.
Miguel Ángel Violán
Miguel Angel Violán es barcelonés, periodista y escritor, con 41 años de experiencia en el campo de la comunicación (Grupo Mundo, diario AVUI, TV3, Catalunya Ràdio, Radio Nacional de España, Círculo de Lectores/Bertelsmann, RIU/TUI). Desde 1996 hasta comienzos de 2008 residió en Mallorca, donde ejerció el cargo directivo de Director de Comunicación de la cadena RIU […]