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Gente que no responde

Miguel Ángel Violán 27 Sep 2008 - 16:22 CET
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Responsabilidad viene a ser la capacidad de responder. ¿A qué? A nuestras obligaciones, promesas, compromisos.

De unos años a esta parte se ha instaurado la moda de no responder: no se contestan llamadas, cartas, mensajes. Se aplica lo que los juristas del derecho público llaman el silencio administrativo negativo (si no hay respuesta es que la respuesta es no).

Vergonzosamente han caído en tal práctica personas de muy alta posición. Y a menudo -y aquí duele- algunos de los que nosotros considerábamos nuestros amigos.

Recuerdo que hace veinte años, tras entrevistar a Manuel Fraga Iribarne, le envié el recorte de la entrevista. Unos pocos días más tarde me llegaba una tarjeta suya con su agradecimiento. A mano.

Hay gente que responde.

Entiendo perfectamente que la vorágine propiciada por el correo electrónico ha puesto el listón muy alto para responder en todo momento.

Entiendo también que la profusión de ofertas comerciales crean confusión y trabajo suplementario. A veces titánico.

Pero también soy consciente de que a las personas en los lugares más relevantes se les ha de presuponer unas especiales capacidades. Y entre ellas, la de saber organizarse.

La experiencia me demuestra que entre responder y no responder hay sobre todo una cuestión de talante, de actitud ante la vida.

Llamadme clasicón pero a mí me educaron en la cultura del responder. Mi abuelo, en concreto. Y responder no significa decir siempre que sí.

Responder significa valorar el esfuerzo que el otro hace al dirigirse a nosotros. Otorgarle el respeto de persona que merece ser escuchada. Y finalmente ayudarle a la gestión de sus asuntos dando cuenta de si es que sí o si va a ser que no.

Responder es sencillamente tratar a los demás como nos gusta que nos traten a nosotros.

Podría escribir una lista de personas muy conocidas que caen en el vituperable hábito de no responder.

Pero sería un ajuste de cuentas baldío. Al fin y al cabo recogerán lo que siembran: hastío. Un suspenso en el oficio de vivir.

Miguel Ángel Violán

Miguel Angel Violán es barcelonés, periodista y escritor, con 41 años de experiencia en el campo de la comunicación (Grupo Mundo, diario AVUI, TV3, Catalunya Ràdio, Radio Nacional de España, Círculo de Lectores/Bertelsmann, RIU/TUI). Desde 1996 hasta comienzos de 2008 residió en Mallorca, donde ejerció el cargo directivo de Director de Comunicación de la cadena RIU […]

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