Hablo a menudo con familiares y amigos del actual momento económico. Y me encanta hacer predicciones. Desobedezco en toda regla aquel consejo del economista que decía: si predices lo que pasará, no digas cuándo. Si predices cuándo, no digas lo que pasará.
Quiero dejar constancia escrita de cómo veo las cosas y volver a ello dentro de un tiempo. Verificar en qué acerté y en qué no.
Mi análisis:
*La crisis es ciertamente grave. Iremos a peor hasta finales de 2009. En 2010 sencillamente estaremos estancados. Iniciaremos el remonte en 2011 pero no necesariamente a comienzos del año y a un ritmo inferior al promedio de la Unión Europea.
*durante 2009 alcanzaremos los 4 millones de parados y tal cifra se acercará peligrosamente a los cinco en 2010.
*asistiremos a un deterioro visible de la seguridad ciudadana y al estado de ánimo colectivo: mayor crispación, malas caras, reacciones agrias.
*la economía sumergida será una de las válvulas de escape de la nueva situación. Volverán a ser habituales hábitos bastante erradicados en el pasado y con la legitmación moral de «es la crisis».
*habrá un ensañamiento de la opinión pública con figuras que han protagonizado casos bien visibles de corrupción. Asistiremos en este sentido a un saludable retorno del espíritu crítico.
*los precios de los pisos continuarán cayendo durante 2009 y 2010, si bien asistiremos a caídas selectivas: las zonas «buenas» se mantendrán estancadas, el resto bajará de precio promedio.
*asistiremos a una fuerte pujanza de autónomos y pequeñas empresas como movimiento social, quienes reclamaran reformas que agilicen el funcionamiento de la Administración y el respeto a las iniciativas emprendedoras.
*asistiremos a una recuperación incipiente en 2011 muy supeditada al ritmo que a su vez consigan Estados Unidos y los países de la Unión Europea.
*durante este bienio 2009-2010 asistiremos a cambios drásticos en los hábitos de consumo de muchas familias, a una mejora en los controles de costes, a un desprenderse de lo superfluo y centrarse en aquello que aporta valor.
*a pesar de los tiempos adversos algunas personas van a ahorrar más que nunca ante el miedo a la crisis y la incertidumbre sobre el futuro de su patrimonio.
*habrá un retorno masivo a los gustos sencillos, a los restaurantes de comida casera, al turismo local con excursiones de bajo coste, a las celebraciones familiares austeras, a la reparación (zapatos, vestidos, aparatos) de bienes con ciclo de vida limitado y un disparo de la formación orientada a la adquisición de habilidades útiles.
*psicólogos y gestores tendrán trabajo extra; acudirá más gente a las Iglesias y la música clásica ganará nuevos adeptos.
*posiblemente en 2012 miremos hacia atrás sin ira y con la convicción de que hemos dejado atrás mucho lastre inutil y de que el presidente Obama bien merece un segundo mandato.
Al menos, así lo veo y presiento a fecha de hoy, 6 de Abril de 2009.
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