Escribí en marzo-09 que había visitado el «cementerio de los libros» en que Carlos Ruiz Zafón se basó para su descripción de tales catacumbas librescas en «La sombra del viento».
Un lector me lo desmintió. Hoy he hablado con Mari Carmen, quien atiende en la librería «Canuda».
Mari Carmen me reconoce abiertamente que tal subterráneo no es el de la novela sino un remedo del mismo. Colgaron el letrero como guiño al libro.
Según Mari Carmen, el propio Ruiz Zafón ha pasado varias veces por la libreria. En una ocasión -tras leer el rótulo alusivo a su libro- sencillamente se puso a reir sin comentar nada.
Mari Carmen tiene el pelo cano y el verbo fácil. Me destaca lo mucho que la obra ha prendido en la sensibilidad de públicos de fuera de Barcelona. Lo mucho que el texto atrae y por ende deriva en interés hacia la ciudad que lo inspiró.
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