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Gaudeamus

Miguel Ángel Violán 29 Jun 2009 - 10:57 CET
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No dejo de sentir una profunda emoción siempre que escucho el «Gaudeamus Igitur», el himno universitario por antonomasia.

El jueves pasado lo escuché de nuevo -por quinto año consecutivo- con motivo de la graduación en Instituto de Empresa de mis alumnos del programa de Gestión Empresarial y Dirección de la Comunicación.

Es difícilmente descriptible el júbilo que se siente en estas ocasiones. Sabes que tus alumnos acaban un año de gran esfuerzo. Están contentos. Algunos te agradecen en privado las enseñanzas recibidas. Suelen añadir un «aunque usted no lo crea». Como si cualquier elogio de alumno a profesor estuviera teñido de sospecha de adulación.

Yo acepto con satisfación sus loanzas. Y siempre les contesto:

-Para eso estamos.

De igual manera que un funcionario debiera mentalizarse de que es un servidor público (también un político), el profesor debe ser consciente de que es un privilegiado proveedor de conocimiento: se nos da la oportunidad de introducir cambios en los demás. Cambios pretendidamente para bien. Valor añadido.

Si lo conseguimos o no, todo dependerá de nuestras habilidades. Pero el reto allí está. Y hay que tomarlo con todo el rigor que requiere…o dedicarse a otra cosa. No hay medias tintas.

En la ceremonia del jueves desfilaron junto a los míos los alumnos de otros programas de Executive Education del Instituto de Empresa. La presencia de mujeres es abrumadora. Copan además los números uno de cada promoción. Por contra, en el claustro de profesores las féminas brillan por su ausencia.

Tras la ceremonia -cálida y calurosa- fotos en grupo (cada año con el desorden habitual propiciado por un espacio angosto) y cóctel en el jardincillo anexo.

Algunos alumnos vienen con su cónyuge, hijos y progenitores. Están felices.

Luego caen las sombras, los corrillos se disuelven y uno coge sus avíos y se evapora discretamente.

Hay un punto de tristeza en todo este ritual. Una sensación de agua que tras caer de la cascada irremisiblemente se pierde.

Vendrá nuevo caudal pero será otra agua.

Miguel Ángel Violán

Miguel Angel Violán es barcelonés, periodista y escritor, con 41 años de experiencia en el campo de la comunicación (Grupo Mundo, diario AVUI, TV3, Catalunya Ràdio, Radio Nacional de España, Círculo de Lectores/Bertelsmann, RIU/TUI). Desde 1996 hasta comienzos de 2008 residió en Mallorca, donde ejerció el cargo directivo de Director de Comunicación de la cadena RIU […]

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