Si de mí dependiera, el futuro de Pep Guardiola lo veo así: como director general de una enorme escuela de fubolistas, gestionando tanto y tanto talento, alimentando con él al primer equipo dirigido por un técnico de su confianza.
Si la etapa Guardiola es un efecto demostración de buenas maneras de hacer, ¿por qué no hacerla durar, sacar todo el jugo a la experiencia y crear las bases de nuevos éxitos futuros?
Y para una persona de la casa, que ya lo ha sido todo, ¿qué más grande privilegio que diseñar el futuro con la materia más que prima, primísima: el talento?
¿Por qué no dar a Pep Guardiola la oportunidad de crear una catedral del conocimiento futbolístico?
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