Si quiere ver una lección de liderazgo rodeada de imágenes plásticas de rugby y una nación convulsa y dividida cantando reconciliada a lo «Viva la gente», vaya al cine. La película se llama «Invictus», todo un homenaje a la sagacidad de un líder «capitán de su alma»: el sudafricano Nelson Mandela.
Mandela aprovechó el rugby para unir blancos y negros tras décadas de ominoso apartheid. Sudafrica ganó el mundial de rugby que celebraba en su país y mucho más que eso: la integración de los unos y los otros bajo una bandera, un himno y un deporte: el rugby, otrora deporte de los blancos.
La película està plagada de frases brillantes sobre el sentido del liderazgo y escenas de alto voltaje sobre su implementación práctica.
Una película, pues, sencilla, emotiva y con mensaje: los líderes excepcionales pueden conseguir milagros operando con lucidez y generosidad. Como Mandela.
Home