En la jerga del sector castellanohablante de mi familia solía llamarse «jaimitos» (en alusión al famoso personaje de los chistes) a los niños sabihondos, petulantes o precozmente originales.
Recientemente he visionado un interesante discurso de una niña -digamos- «jaimita», si bien en Estados Unidos la tildan de «niña prodigio», que suena mejor. Se trata de Adora Suitak, de tan sólo 12 años. En su brillante intervención de febrero-10 en el foro www.ted.com intenta convencernos de que ser «infantil» no debe considerarse peyorativo sino todo lo contrario. Que los adultos tienen muchas cosas que aprender de los niños. Vean, vean.
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