Casa Moisés tiene la grandeza de lo sencillo y el sabroso condumio que dispensa desde el mismísimo centro de Avilés es un recordatorio de que la vida es bella y, máxime, si la rociamos con ese orín verde maravilloso llamados sidra.
Asturias tiene una de las mejores despensas de España. Y atención a sus quesos portentosos. Las delicias del Cabrales las tengo ya harto cantadas en este mismo blog (mi inserción «Y Dios creó el Cabrales» ha sido una de mis más celebradas aportaciones).
En este viaje he descubierto el queso del Peral. Poca broma amigos: es todo un señor queso al que hay que rendir honores. Pura delicia gastronómica que también te recuerda que posiblemente Dios existe.
Home