Vi anoche el programa de TV3 «El convidat» (El invitado), de Albert Om, quien esta vez se presentó en casa del polifacético Pedrito Ruiz.
Sigo su trayectoria desde los años setenta. Pedro fue alumno del padre Lasheras (profesor de latín) del Instituto Menéndez y Pelayo de Barcelona. (Sobrevivió al igual que yo y ambos no tenemos mal aspecto).
Alguna vez me lo encontré jugando a fútbol-sala en la Salle Bonanova. Todo un deportista. Gran personaje. Y posiblemente gran persona.
Siempre vi en él un deje de tristeza y una seriedad casi angustiosa, aparte de un indisimulado apego por su madre, quien hace un año murió.
Pedro es de aquellos personajes a quien me gustaría entrevistar en mi programa de radio, que ya cumple 11 espacios esta semana. Seguro que quedaría una entrevista de las buenas.
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