Por fin he visionado este fin de semana «La red social», una de las películas del momento.
Ha sido una manera grata de revisitar rincones de Harvard que me son queridos o imaginables. Entre ellos, la famosa hamburguesería Bartley’s, donde bautizan los platos con nombres variopintos de personajes famosos, entre ellos los presidentes del país, con un punto de socarronería.
Visionando las imágenes complementarias sobre cómo se hizo la película, reparo en la importancia de repetir 99 veces cada escena para conseguir un resultado próximo a la excelencia.
Con la oratoria -y la formación en general- sucede lo mismo: aprendemos por repetición.
Por tanto, la clave es persistir. Persistir en persistir.
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