El Turó Park ofrece uno de los rincones más deliciosos de Barcelona en forma de cafetería al aire libre, con sombra, criaturas rubicundas y perros mascota de nobilísimo pedigrí.
Allí gusto de ir a tomar café con mis padres, acompañados de un entorno internacional de turistas, locales, institutrices, discapacitados en silla de ruedas como mi padre, fauna aninmal de alcurnia y la pléyade de bebés que han tenido el privilegio de nacer en este lado del mundo.
Las simpáticas camareras gustan de poner música de sus países. Hoy hemos podido escuchar los grandes éxitos de Juan Luis Guerra, en un mediodía de calor ya estival, en uno de los rincones más plácidos de la bien llamada ciudad de los prodigios.
(¿Votar? Voto por momentos como éste…)
Home