Tropiezo con José Antonio Marina por los pasillos de Impulsa-11. Me reconoce como contertulio en el programa «Mil.lenium» sobre liderazgo en TV3 y me agradece las menciones que de él hago en este mi blog. Faltaría más.
José Antonio Marina se ha convertido en el perejil de todas las salsas de cualquier certamen sobre educación. La educación es clave para impulsar este país y Marina ha arrimado el hombro con una obra prolífica y su emprendedora universidad para padres vía Internet.
Se le ve silente y observador por los pasillos a este hombre de machadiano perfil que ha cambiado el casino provinciano por la educación global y multimedia.
Escruto con mi mirada de voyeur impenitente a la insultantemente joven china (23 años) Jia Jia Wang regalarle a doña Letizia ejemplares de sus cuentos chinos para que los retoños orientales que recalen por España en adopción aprendan su lengua de procedencia.
Tal iniciativa le valió hace unos meses el premio a la mejora emprendedora de la Universidad Pompeu Fabra.
Doña Letizia parece muy complacida. Me acuerdo cuando con el matrimonio mallorquín Campaner la atiborramos de vestidos de Níger hace unos años en Madrid. Por entonces fue premida nuestra ONG (Fundación Campaner contra la Noma infantil) con el premio CODESPA.
Pierdo luego de vista a JiaJia, muy solicitada,entre el millar de visitantes y rememoro nuestras tertulias de media tarde con taza de te en las inmediaciones de Harvard Square, mientras haya acababa su programa de economía en la Kennedy School antes de regresar al Maresme y sorprender a sus padres con su flamante grito de guerra:
-¡Quiero ser emprendedora!
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