La selección española ganó brillantemente anoche por 4 a 0 a Italia en la final de la Eurocopa. Unos italianos que conozco a quienes he dado mi consuelo esta mañana me han replicado que «de ninguna manera. Se lo merecían».
Vencer y convencer. Esta es clave para hacer que el éxito deportivo sea además un éxito civil.
Lo vimos durante cuatro años en el Barça de Pep Guardiola y ahora empiezan a descubrirlo algunos comentaristas de la capital a través de los triunfos con ética y estética de la Roja.
La autoexigencia ética dispara la autoexigencia profesional. Por eso tener valores es un excelente negocio: te ayudan en el camino hacia la soñada excelencia.
El nuevo éxito de Del Bosque, el Guardiola mesetario, es también un aviso para navegantes. La suya es una victoria del sentido común.
Home