Oigo muchos comentarios enojados contra la señora Merkel. Y cuando escucho a la propia canciller expresarse en alemán, cuanto dice se me antoja puro sentido común.
¿Cómo han de vernos desde el norte tras el frívolo comportamiento de los últimos años? Este país, España, ha perdido una oportunidad histórica para cimentar un futuro próspero y sostenible. Lo vivido -y sufrido- pone en evidencia que somos un país de manirrotos donde campan a sus anchas granujas y granujillas.
¿No sería más inteligente un sano propósito de enmienda y aprender algunas cosas buenas de los alemanes, como el rigor, la fiabilidad y la disciplina?
No aspiro a desnaturalizar el carácter hispánico pero visto lo visto bien haríamos entregándonos a un sincero ejercicio de autocrítica colectiva.
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